La inflación general en México ha registrado un notable descenso, ubicándose en un 3.57% anual al cierre de octubre de 2025. Este dato, proporcionado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se da a conocer después de que en septiembre se reportara un 3.76%. Esta tendencia es relevante en un contexto donde el control de los precios es un factor crucial para la estabilidad económica del país.
El índice de precios al consumidor (IPC), que refleja las variaciones de los precios en el mercado, muestra que el componente subyacente, considerado un indicador más confiable al excluir productos de alta volatilidad, ha visto un leve aumento del 0.29% en octubre, alcanzando así un 4.28% en términos anuales. En contraste, los precios no subyacentes —que incluyen bienes como alimentos y energía— experimentaron un incremento mensual del 0.63%, manteniéndose con un alza del 1.18% en comparación con el año anterior.
Desglosando estos datos, en el grupo subyacente, las mercancías vieron un incremento del 0.17% mensual y un aumento del 4.12% anual, mientras que los servicios reflejaron un avance del 0.39% y un 4.44% en su tasa anual. Por su parte, los precios de productos agropecuarios mostraron una ligera disminución del -0.90% respecto al mes previo, con un añal del 0.10%. Sin embargo, los energéticos y tarifas gubernamentales ascendieron un 1.89% mensual y un 2.07% anual.
El índice de precios de la canasta de consumo mínimo ha crecido un 0.32% mensual y un 3.61% anual, reflejando un aumento en las necesidades básicas. Dentro de las categorías con los más altos incrementos interanuales, se destacan la electricidad, con un impresionante 17.65%, el transporte aéreo que creció un 11.29%, y los servicios turísticos, que aumentaron un 8.04%. En el lado opuesto, varios productos han registrado caídas significativas; el tomate verde ha disminuido un 10.94%, el aguacate un 10.52%, y otros cítricos como la naranja y el limón también han bajado considerablemente.
Este anuncio llega en un momento en el que el Banco de México (Banxico) ha ajustado su política monetaria, reduciendo su tasa de interés al 7.25%, el nivel más bajo desde 2022. Esta decisión es parte de un enfoque coherente con la evaluación del actual panorama inflacionario del país, cuya inflación cerró 2023 en un 4.66%, en comparación con el 7.82% de 2022, marcando así el mayor aumento interanual en más de dos décadas.
Mientras el horizonte inflacionario se ajusta, el seguimiento y análisis de estos indicadores económicos continúa siendo fundamental para entender la salud económica de México y su impacto en la vida diaria de los consumidores.
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