Desde el municipio de Pedro Escobedo, en el estado de Querétaro, el gobierno federal ha dado inicio a un ambicioso proyecto: la construcción del tren México-Querétaro. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha oficializado el lanzamiento de esta obra, que se prevé completada para octubre de 2028, abarcando un período de dos años y medio.
La mandataria destacó la relevancia de este proyecto, que promete un trayecto entre la Ciudad de México y Querétaro en apenas dos horas. Actualmente, el viaje por carretera puede extenderse hasta seis horas debido a la congestión del tráfico. El nuevo tren, que operará a una velocidad máxima de 200 km/h, no solo ahorrará tiempo, sino que ofrecerá una mayor certeza de llegada, permitiendo a los usuarios planificar sus desplazamientos con más precisión.
El impacto de esta infraestructura no se limitará al transporte, ya que el tren mejorará significativamente la conectividad en la capital, enlazándose con el tren suburbano que conecta Buenavista a Cuautitlán, así como con el metro, Metrobús y Ecobici. En Querétaro, su funcionamiento estará vinculado al sistema de transporte público Qrobus.
Entre las estaciones que se planean construir, destacan las de Huehuetoca, Praderas del Potrero, Tula, San Juan del Río, además de un posible paradero en la zona de Los Héroes o el Aeropuerto Internacional de Querétaro (AIQ). En este momento, se están diseñando las estaciones, con un enfoque en materiales de la región, como mampostería y ladrillo.
Los trabajos de construcción comenzaron a finales de septiembre y, hasta ahora, más del 40% de la ingeniería básica ha sido completada, lo que permite avanzar hacia la fase de ejecución. El comandante del Agrupamiento de Ingenieros, Gustavo Ricardo Vallejo, destacó el esfuerzo de exploración geológica y otras tareas preparatorias que han llevado a cabo para garantizar la viabilidad del proyecto. La construcción se dividirá en 12 frentes, cada uno enfocado en diferentes aspectos del trabajo, mientras se contempla la complejidad de 117 pasos a nivel, que requerirán reorganización.
El impacto económico también será significativo, se estima que se generarán casi 200,000 empleos a través de los 14 frentes de obra, además de la necesidad de maquinaria pesada y equipos diversos. En términos ambientales, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha sido informada sobre los avances y se tramitará la manifestación del impacto ambiental correspondiente.
Por otro lado, la iniciativa está alineada con el objetivo sexenal de ampliar la red ferroviaria a 3,000 kilómetros, integrando además otros proyectos como el Tren Maya para carga en el sureste mexicano. Esta expansión busca fomentar el desarrollo industrial y agrícola en diversas regiones del país.
En su declaración, la presidenta sugirió que la última estación del tren en Querétaro lleve el nombre de La Corregidora, en homenaje a una heroína de la independencia de México. El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, enfatizó que este proyecto representa un sueño materializado para el estado, promoviendo la movilidad y el empleo.
Este texto refleja la coyuntura actual y el impacto potencial del proyecto sobre la infraestructura y la economía regional, asegurando que este esfuerzo no solo responderá a la necesidad de movilidad, sino que también impulsará el desarrollo económico en la región de Querétaro. La información aquí presentada corresponde a la fecha de publicación original, el 27 de abril de 2025.
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