Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos han comenzado con el envío de boletas por correo en Carolina del Norte, en medio de un agitado debate sobre el voto a distancia. El gobierno de Donald Trump, que busca afianzar su control sobre el Congreso en un contexto de encuestas desfavorables, ha solicitado urgentemente a la Corte Suprema la implementación de reglas estrictas para el voto por correo a través del Servicio Postal.
La oposición demócrata ha señalado que estas exigencias solo buscan sembrar caos en el proceso electoral, destacando la controversia sobre el uso de códigos de barras en los sobres de las boletas. Aunque la Corte Suprema ha respaldado parcialmente al gobierno en su intento por reformar el sistema de votación a distancia, una juez federal bloqueó recientemente estas medidas, alegando que el tiempo para implementarlas es insuficiente.
El día clave para votar en persona será el 3 de noviembre, cuando los estadounidenses renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Las proyecciones sugieren una alta probabilidad de que los demócratas ganen en la Cámara de Representantes, un resultado que podría afectar significativamente la capacidad de Trump para llevar a cabo su agenda en los dos años restantes de su mandato.
Por otro lado, se anticipa que la competencia en el Senado será más intensa. Actualmente, los republicanos mantienen una minoría de 53 a 47, lo que implica que los demócratas deben ganar al menos cuatro escaños para igualar el balance. Especialistas, como la firma Decision Desk HQ, han indicado la posibilidad de una cámara dividida 50-50, donde el vicepresidente republicano tendría la clave del desempate.
Las elecciones son presentadas por ambos partidos como un referéndum sobre la gestión de Trump, cuyo índice de aprobación se encuentra en niveles por debajo del 40%, con seis de cada diez estadounidenses desaprobando su mandato. Históricamente, las elecciones de medio término tienden a ser un desafío para el presidente en funciones, y actualmente se plantea la interrogante sobre qué magnitud tendrá esta desaprobación en las urnas.
Con el trasfondo de la inflación y la situación geopolítica, las elecciones del 3 de noviembre se perfilan como una etapa crucial que definirá el futuro político de Trump y su capacidad de acción. Todo está dispuesto para que esta contienda electoral sea un reflejo decisivo del sentimiento popular en un país dividido.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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