La Ciudad de México ha dado un paso significativo en la lucha contra las inundaciones, duplicando su inversión para la mitigación de este problema, al aumentar el presupuesto de 1,500 millones de pesos en 2025 a 3,360 millones en 2026. Este incremento del 116% está destinado a 318 obras estratégicas que incluirán drenajes, colectores y plantas de bombeo, una respuesta clara ante la intensificación de las lluvias experimentadas el año pasado.
El gobierno capitalino, bajo el liderazgo de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, ha reforzado su capacidad operativa a través de la contratación de mil nuevos trabajadores. Además, se desplegará tecnología en seis puntos estratégicos que permitirán monitorear 56 áreas críticas susceptibles a inundaciones, trabajando de manera coordinada con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y el Estado de México.
El ambicioso plan integral denominado “Tlaloque 2.0” tiene como objetivo transformar el sistema tradicional de manejo de inundaciones. Este incluye el desazolve de 421 mil metros cúbicos en cuerpos de agua y la rehabilitación de 106 pozos de absorción, en el marco del proyecto “Acupuntura Hídrica”, que busca filtrar agua al acuífero sin saturar el drenaje. Entre las metas planteadas, se atenderán 20,626 metros de colectores y se buscará completar la instalación de 106 resumideros.
Brugada Molina ha enfatizado que la ciudad enfrenta el doble desafío de la escasez de agua y las inundaciones, situaciones exacerbadas por el cambio climático y el fenómeno de El Niño. En lo que respecta a este año, ya se ha superado la lluvia acumulada históricamente para todo mayo, destacando la urgente necesidad de renovar la infraestructura existente, que no responde a la realidad de una metrópoli que se hunde alrededor de 20 centímetros anualmente, afectando a áreas como Gustavo A. Madero e Iztapalapa.
La planificación del gobierno ha implicado también la realización de un desazolve masivo de 414 mil metros cúbicos, lo que equivale a liberar mil 200 kilómetros de redes hidráulicas. Se invirtieron 150 millones de pesos en innovación tecnológica junto a 190 millones en tanques de tormenta y jardines de lluvia, como el proyecto ubicado en Coyoacán.
Entre las intervenciones más relevantes, se destaca la colaboración de la CONAGUA en el Vaso Regulador El Salado, que aumentará su capacidad de captación a 400 mil metros cúbicos. Con el uso de ocho tanques de tormenta y ocho plantas de bombeo, la ciudad ahora tiene la capacidad de mover 81 mil litros de agua por segundo. Esto permitirá una respuesta más efectiva a la próxima temporada de lluvias.
Como parte de las medidas preventivas, la administración ha decidido gestionar directamente a partir de ahora el seguro por daños causados por lluvias, desplazando esta responsabilidad de las alcaldías al gobierno de la ciudad.
La Jefa de Gobierno concluirá con el lanzamiento mañana de operativos especiales de transporte, enfatizando que cada inversión y obra tiene el potencial de prevenir encharcamientos, y que el impacto de estos esfuerzos se sentirá significativamente cuando las lluvias lleguen. La fecha de este importante anuncio es el 13 de mayo de 2026, marcando un enfoque proactivo y renovador en la gestión de los desafíos hídricos de la capital.
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