En un análisis exhaustivo, el exministro José Ramón Cossío, junto al politólogo Jorge Alberto Medellín, ha presentado un informe revelador sobre la actual situación electoral en México. Este estudio, que emerge en un contexto crítico, destaca la “extremadamente grave” cooptación electoral y la captura institucional experimentadas durante los recientes comicios extraordinarios, donde se buscaba renovar al Poder Judicial Federal y las magistraturas en 16 entidades federativas.
Los autores del informe aducen que la magnitud de esta manipulación supera, por su impacto histórico, al fraude electoral de 1988. En esta ocasión, el mecanismo emplea tácticas sistemáticas para inducir el voto, lo que constituye una violación a los principios fundamentales de libertad y autenticidad electoral. A casi cuatro décadas de aquel infame episodio, se plantea que este nuevo fraude podría motivar una reforma urgente en las reglas de competencia partidista.
La comparación del “fraude del 88” con el actual se hace patente en la expresión de los autores: “El fraude del 88 vive en la memoria, el fraude del 2025 se imprime en gráficas que nadie quiere ver”. La elección judicial del 2025 se presenta como un caso atípico, donde un sistema de “acordeones” ha logrado resultados que evidencian patrones insoportables bajo condiciones democráticas. Las actas oficiales corroboran un fraude claro, además de que los datos estadísticos accesibles son considerados “irrefutables”.
Cossío y Medellín plantean interrogantes cruciales que la justicia mexicana debe enfrentar: ¿Cómo es posible que diversos procesos electorales, con candidatos diferentes y sin campañas efectivas, generen resultados tan parecidos? ¿Cómo se explica que la ciudadanía haya votado de manera casi idéntica en diferentes regiones del país, sin la información adecuada?
A diferencia de 1988, la infraestructura actual, tanto legal como técnica, debería garantizar un proceso electoral justo. Sin embargo, se ha generado una elección con resultados predeterminados, en un contexto donde los patrones matemáticos de los votos levantan serias dudas sobre la legitimidad del proceso. Este fenómeno plantea un serio retroceso institucional y un peligro tangible para el Estado de Derecho.
Previo a la validación de los informes de fiscalización de gastos de las campañas judiciales por parte del Consejo General del INE, el reporte de Cossío y Medellín subraya un aspecto crítico: la implementación de los acordeones no solo representa una violación clara a los límites establecidos por las autoridades, sino que también podría ser causa suficiente para anular la elección.
El esquema, según el análisis, operó mediante una estructura centralizada, lo que implicó una movilización coordinada y el uso de materiales distribuidos en todo el territorio. Este operativo tiene un costo económico que, aunque no se haya reportado formalmente, ofrece beneficios medibles a las candidaturas ganadoras. No contabilizar tales ventajas equivaldría a permitir que actos ilegales queden impunes, poniendo en riesgo la integridad del sistema electoral mexicano.
La información de este informe corresponde a un momento crítico en la política mexicana, publicado el 28 de julio de 2025, y refleja desafíos profundos en la arquitectura de la democracia del país. La necesidad de una respuesta adecuada se vuelve imperativa ante la creciente crisis de legitimidad que enfrenta el sistema de justicia mexicano.
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