“Tu mujer ha muerto y tu hijo, también”. Francisco Cuevas, portavoz de la Red de Apoyo al Inmigrante de Jerez Dimbali, parafrasea conmocionado cómo uno de los tres supervivientes de la patera hundida el pasado jueves en Barbate (Cádiz) comunicó a un padre marroquí residente en el paìs Vasco que había perdido a toda su familia en el mar.
El padre, de unos 30 años, “ni siquiera sabía que su mujer se había embarcado con su hijo de cinco años porque no lo habría aprobado”, asegura Cuevas, que señala que el hombre se enteró primero de que ellos viajaban en esa barca de madera siniestrada en el Estrecho, y horas después confirmó que uno de los diez cadáveres recuperados era el de su mujer. Aún quedan 15 desaparecidos más, entre ellos, su pequeño. A ellos se suman otros 12 náufragos más, a los que también se intenta localizar después de que su barca volcase frente a las costas de Carboneras (Almería).
Desde el alba de este lunes, el helicóptero Helimer 202 y la embarcación Salvamar Enif de Salvamento Marítimo han regresado al suroeste del cabo de Trafalgar (Barbate) para reiniciar unas labores de búsqueda que ya suman su cuarta jornada. Allí, a 37 millas (68,5 kilómetros) al oeste del conocido faro, un buque mercante localizó el pasado jueves por la noche una embarcación de madera semihundida con dos hombres aferrados a los restos. Minutos después, los rescatistas localizaron a una mujer más con vida. Los tres, únicos supervivientes, recibieron el alta en el hospital de Jerez este pasado fin de semana.
Desde ese mismo jueves comenzó un recuento de cadáveres que aún no ha terminado. Entre la noche de ese día y la jornada del viernes, aparecieron cuatro cuerpos. Entre el sábado y el domingo se han localizado los restos de seis personas más. Las últimas, a 55 millas (102 kilómetros) al suroeste de Trafalgar, lo que ha llevado a los especialistas de Salvamento Marítimo a centrar sus esfuerzos en esa zona. Los supervivientes relatan que en la patera viajaban hasta 28 personas, por lo que aún quedan 15 náufragos más en paradero desconocido. Entre ellos, se encuentra el hijo de Mohamed, un pequeño de apenas cinco años que, según asegura Cuevas, viajaba junto a su madre.
Los rescatados relatan
La embarcación partió desde Arcila, una localidad marroquí al sur de Tánger, y estuvieron navegando tres días, hasta que un fuerte temporal de viento de levante los sorprendió en el mar, según explica el mismo portavoz de la asociación jerezana de ayuda a los migrantes. “Cada uno, pagó 3.000 euros por el viaje”, asegura Cuevas. Sin embargo, buena parte de ellos eran vecinos, conocidos o, directamente, familiares residentes en un barrio de Rabat. Junto a la mujer y el hijo de Mohamed viajaba un hermano y primos de ella.
El joven residente en España —que llegó en patera hace unos tres años por el Estrecho— se ha tenido que enfrentar este lunes al duro trance de tener que reconocer el cadáver de su esposa y su cuñado. “Está bloqueado, es algo muy duro”, explica el voluntario, cuya entidad le está ofreciendo ayuda en “lo que pueda necesitar”.
El caso de la familia de Mohamed no es único. Ana Rosado, activista de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) explica que tienen a familiares a ambos lados del Estrecho que se están poniendo en contacto con su entidad para saber del paradero de sus familiares. Muchos de los tripulantes ocultan sus intenciones de viajar a España en patera para evitar que sus allegados los disuadan por su peligrosidad y estos solo se enteran del paradero de su ser querido cuando avisan de que han llegado y están a salvo o cuando los supervivientes de una tragedia les avisan de justo lo contrario, como ha ocurrido en este caso.
La búsqueda en las inmediaciones del cabo de Trafalgar no es la única activa en estos momentos
Sobre las tres de la tarde del domingo, un velero noruego avistó a un hombre a unas siete millas (13 kilómetros) al sudeste de Carboneras (Almería). Se trataba de uno de los náufragos de una patera con 14 pasajeros que había partido de Orán (Argelia) rumbo a la Península el pasado 15 de octubre. El hombre, de origen argelino, era trasladado por los tripulantes de esa embarcación hasta San José. Poco menos de dos horas después, un helicóptero de Salvamento Marítimo rescataba a otro de los supervivientes de la patera.
Este individuo, también de origen argelino, relataba cómo el motor de su patera había tenido problemas, y que terminó volcando. A bordo iban 13 varones y una mujer. Desde entonces, efectivos de Salvamento Marítimo continúan la búsqueda de los desaparecidos. Durante la noche, un helicóptero ha estado sobrevolando el mar a tres y once millas (5,5 y 20 kilómetros) al este de Carboneras, indican fuentes de esta entidad y desde las 10 de la mañana se ha sumado a la operación la Salvamar Algenib, que está navegando entre Garrucha y Carbonera.
Este mismo fin de semana consiguió arribar a Calpe (Alicante) una familia de origen argelino al completo —padres y cuatro hijas de entre 5 y 14 años— que viajaban a bordo de una embarcación precaria. Almería se ha convertido en la principal tierra de arribo de las pateras y barcazas que realizan la ruta argelina. En muchos casos, la prisa de los pilotos por regresar a su lugar de destino y embarcar a más migrantes determina que los que viajan a bordo sean obligados a tirarse al mar cerca de la orilla antes de tocar tierra. La búsqueda de los 12 migrantes naufragados en aguas almerienses se produce un mes después de que otra patera se hundiera frente a estas mismas costas. Los cadáveres de sus tripulantes —hasta nueve— fueron apareciendo en distintas playas de la provincia.
La llegada de inmigrantes por vía marítima en el Estrecho no atraviesa los picos vividos en los años 2017 y 2018, aunque la localización de embarcaciones en las costas de Cádiz sigue experimentando un constante goteo. El pasado domingo llegaron a las costas de Andalucía hasta 72 personas, 42 de ellas consiguieron arribar por sus propios medios a tierra en las localidades de Cádiz y Conil. “Normalmente, en octubre y noviembre es cuándo más gente viene, al contrario de lo que la gente piensa, que cree que es en verano”, asegura Rosado.
113 inmigrantes rescatados en dos neumáticas en Lanzarote
Salvamento Marítimo ha rescatado a lo largo de este lunes dos lanchas neumáticas en las proximidades de Lanzarote con un total de 113 inmigrantes subsaharianos a bordo, entre ellos 31 mujeres y ocho niños. La primera de las zódiac fue localizada por la mañana por el avión Sasemar 103 a unos 65 kilómetros al sureste de Arrecife (Lanzarote), según ha informado una portavoz Salvamento Marítimo. En ella viajaban 40 hombres, once mujeres y tres niños, según el primer recuento realizado por los marineros de la Salvamar Al Nair, aunque el 112 eleva el total de ocupantes a 59. La segunda neumática fue avistada por un pesquero a unos diez kilómetros al nordeste de Órzola, también Lanzarote. La Salvamar Al Nair ya ha procedido al rescate de sus 59 ocupantes: 34 varones, 20 mujeres y cinco niños.
También este lunes, Salvamento Marítimo ha podido rescatar a 14 migrantes de origen magrebí tras ser avistados por un barco mercante en aguas almerienses. Todos ellos eran mayores de edad y están en relativo buen estado de salud. El organismo de rescate ha salvado, también este lunes, a otros nueve varones de origen magrebí, ocho de ellos menores de edad, que navegaban a bordo de una patera cerca de la costa de Algeciras (Cádiz).


