El comercio bilateral entre México y Venezuela ha experimentado una significativa caída en la última década, concretamente un hundimiento del 89% desde su máximo histórico en 2008. En ese año, el intercambio comercial alcanzaba los 2,698 millones de dólares, pero para 2025, las cifras se desplomaron a tan solo 236 millones de dólares, reflejando uno de los descensos más drásticos en términos de importaciones y exportaciones entre ambos países latinoamericanos.
El contexto económico en Venezuela es alarmante. Aunque en 2024 el Producto Interno Bruto (PIB) del país mostró un crecimiento estimado del 5.3%, la economía se mantuvo en niveles muy por debajo de la mitad de su tamaño en 2013, sin ajuste por inflación. La pobreza sigue siendo un grave problema, con aproximadamente el 73.2% de la población, que asciende a 26.7 millones de habitantes, viviendo en condiciones precarias.
Las exportaciones mexicanas al país caribeño también han caído. En los primeros diez meses de 2025, las exportaciones se situaron en 205 millones de dólares, un leve descenso del 0.5% en comparación al año anterior. En contraste, en 2008 los embarques alcanzaron su pico con 1,972 millones de dólares. México exporta a Venezuela diversos productos, incluyendo agentes tensoactivos orgánicos y medicamentos, mientras que Venezuela contribuye al comercio con semillas y madera.
Por otro lado, las exportaciones venezolanas a México, aunque marginalmente en aumento, totalizaron 31 millones de dólares en el periodo mencionado, lo que representa un incremento del 1.1% interanual. A pesar de este leve crecimiento, la cifra sigue estando muy lejos del récord de 840 millones de dólares que se logró en 2007.
La crisis económica en Venezuela, que se ha profundizado por las sanciones impuestas por Estados Unidos desde 2017, ha llevado a un declive del PIB del 80% entre 2013 y 2020, afectando gravemente a la industria petrolera, que ha visto una disminución de producción y precios internacionales. Las sanciones buscan presionar al gobierno venezolano, pero han tenido un efecto contrario al aumentar las dificultades económicas y sociales del país.
Adicionalmente, la inversión extranjera directa de Venezuela en México ha mostrado una caída significativa, alcanzando solo 23.6 millones de dólares en los primeros tres trimestres de 2025, un decrecimiento del 18.3% en comparación con el mismo periodo de 2024.
La crisis humanitaria también es evidente; según estimaciones de las agencias de la ONU, hay alrededor de 7.9 millones de refugiados y migrantes venezolanos en el mundo, con unos 6.9 millones residiendo en países de América Latina y el Caribe a fecha de mayo de 2025.
La situación entre México y Venezuela subraya la complejidad de las relaciones económicas en un contexto donde las dificultades internas se agravan por factores externos. Mientras ambos países transitan en un entorno marcado por desafíos económicos y sociales, el futuro del comercio bilateral queda en suspenso.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


