Los flujos de inversión hacia los mercados emergentes han tomado un giro dramático, evidenciado por el retiro neto de casi 27,000 millones de dólares en mayo de 2026. Este fenómeno marcó un notable cambio respecto al repunte del mes anterior, cuando los inversionistas habían depositado 70,600 millones de dólares en estos mercados. La dinámica de estos movimientos ha sido compleja, con la liquidación de acciones en Asia superando las entradas de capital en bonos.
De acuerdo con el Instituto de Finanzas Internacionales, en mayo, los inversionistas no residentes retiraron 26,600 millones de dólares netos de bonos y acciones, una tendencia que fue casi exclusivamente impulsada por la renta variable. Durante este mes, se registró una fuga de 37,000 millones de dólares en acciones de mercados emergentes, mientras que los mercados de deuda lograron atraer 10,400 millones de dólares.
El economista sénior del IIF, Jonathan Fortun, destacó que esta oscilación de 97,200 millones de dólares es un indicativo de que el repunte de abril no implicó una normalización de los flujos de capital, lo que debería generar inquietud entre los inversores. Se observó una venta masiva en los mercados a inicios de junio, impulsada por datos de empleo en Estados Unidos que superaron las expectativas. Este contexto, sumado al aumento de los precios de la energía y una mayor especulación sobre posibles aumentos en las tasas por parte de la Reserva Federal, ha elevado las expectativas de rendimiento que requieren los inversionistas.
En cuanto a las regiones más afectadas, las ventas de acciones en mayo se concentraron en Corea del Sur, India y, en menor medida, Brasil, todos mercados de gran liquidez. Especialmente preocupante fue la salida neta de 31,600 millones de dólares en los mercados emergentes de Asia, que superó ampliamente la salida total de otros mercados emergentes. Sin embargo, el rendimiento de las acciones chinas fue una excepción, atrayendo un saldo neto de 8,100 millones de dólares, a pesar de unas salidas de deuda que alcanzaron los 4,300 millones de dólares.
Las acciones tecnológicas de Corea del Sur, consideradas un indicador clave de la confianza en la exposición a la inteligencia artificial, sufrieron una retirada significativa de 27,900 millones de dólares. De manera similar, India y Brasil vieron disminuciones en sus acciones por valores de 4,900 millones y 2,900 millones de dólares respectivamente.
Aunque los mercados de deuda mostraron una resistencia notable, atrayendo un total de 14,700 millones de dólares en entradas netas, la tendencia general sugiere una creciente cautela por parte de los inversores. Desde principios de año, los mercados emergentes, excluida China, han registrado entradas netas totales de 132,500 millones de dólares, casi la mitad del total anual del año anterior, lo que evidencia la preferencia por países que ofrecen rendimientos reales altos y políticas más claras.
Mientras la situación económica global se mantiene incierta, los inversionistas siguen enfrentando un entorno menos favorable. El aumento de los precios del petróleo y el resurgimiento de preocupaciones inflacionarias están afectando el apetito por el riesgo, haciendo que los flujos de inversión hacia los mercados emergentes se conviertan en un tema de creciente relevancia para los analistas financieros y los gestores de fondos.
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