Los legisladores iraníes están evaluando su respuesta ante las nuevas sanciones impuestas por la ONU sobre su programa nuclear, que entraron en vigor en la medianoche del domingo. Un parlamentario ha planteado la posibilidad de que Teherán se retire del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Estas sanciones reactivan medidas que incluyen la congelación de activos iraníes en el extranjero, paralizan las transacciones de armas y penalizan el desarrollo del programa de misiles balísticos de Irán, entre otras. Este mecanismo, conocido como “snapback”, se encuentra en el acuerdo nuclear de 2015 y se implementa en un contexto de una economía iraní ya debilitada. El rial iraní ha alcanzado mínimos históricos, lo que ha provocado un aumento en los precios de bienes esenciales como carne y arroz.
El clima de tensión se intensifica con el temor de nuevos enfrentamientos entre Irán e Israel, así como potenciales conflictos con Estados Unidos, especialmente dado que las instalaciones nucleares afectadas durante la guerra de 12 días en junio parecen estar en proceso de reconstrucción.
El legislador Ismail Kowsari, en declaraciones al Club de Jóvenes Periodistas, indicó que la discusión sobre la salida del tratado será debatida en el Parlamento. Kowsari subrayó que esta decisión no necesariamente implica un movimiento hacia la construcción de armas nucleares, ya que se evaluará de forma independiente.
Por su parte, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, lanzó una advertencia a quienes intenten implementar las sanciones. Aseguró que cualquier país que actúe en contra de Irán basándose en estas “resoluciones ilegales” enfrentará represalias. Además, dio un mensaje contundente a Francia, Alemania y Reino Unido, afirmando que también ellos sufrirán las consecuencias de estas medidas.
Estos tres países europeos señalaron que se esforzaron por evitar el “snapback”, pero manifestaron que Irán no ha permitido el acceso de inspectores del OIEA a sus instalaciones nucleares, ni ha proporcionado informes sobre sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Además, Irán se ha retirado de la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica luego de los ataques aéreos ordenados por el expresidente de EE. UU., Donald Trump, contra sus principales centros nucleares en junio. Trump declaró que estos ataques han retrasado significativamente el ambicioso programa nuclear de Irán.
El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ha minimizado las afirmaciones de Trump, considerándolas exageradas. A pesar de ello, Irán mantiene reservas de uranio enriquecido al 60%, suficiente para fabricar varias bombas atómicas si se decidiera apresurar dicho proceso.
Irán ha defendido que su programa nuclear tiene fines pacíficos, mientras que Occidente y el OIEA sostienen que tuvo un programa de armamento estructurado hasta 2003. Los países del E3 continúan poniendo en duda las afirmaciones de Teherán, enfatizando que el nivel de enriquecimiento de uranio que mantiene no es habitual en programas pacíficos.
Nota: La información presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-09-28 03:44:00).
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