El 1 de junio de 2025, el papa León XIV brindó su bendición a los ciclistas del Giro de Italia, en una emotiva ceremonia que tuvo lugar en el Vaticano, justo antes de la última etapa en Roma. Durante el evento, el pontífice destacó la importancia de los ciclistas como “modelos” para la juventud, resaltando su impacto positivo en los jóvenes del mundo.
Entre los ciclistas presentes se encontraba el mexicano Isaac del Toro, quien tuvo una destacada participación en la competencia, culminando su esfuerzo como subcampeón. Del Toro fue el segundo ciclista en estrechar la mano del papa, después del vencedor Simon Yates.
León XIV, conocido por su pasión por el deporte, se dirigió a los competidores con palabras de aliento, agradeciéndoles por su dedicación y animándolos a cuidar no solo de su físico, sino también de su espíritu. Expresó: “El ciclismo es tan importante como el deporte en general. Les doy las gracias por todo lo que hacen. Espero que así como han aprendido a cuidar el cuerpo, lo hagan también con el espíritu”.
En un simbólico inicio de la última etapa del Giro 2025, el pontífice impartió su bendición apostólica, lo que marcó el momento en que los ciclistas comenzaron su recorrido por el interior del Vaticano, un trayecto de 3 kilómetros lleno de arte e historia. Este recorrido incluyó puntos emblemáticos como la basílica de San Pedro, los Jardines Vaticanos y la Gruta de Lourdes, antes de salir del territorio vaticano.
La inclusión de una etapa del Giro dentro del Estado del Vaticano se concretó tras el reconocimiento de ‘Athletica Vaticana’ como miembro de la Unión Ciclista Internacional en octubre de 2021. Este evento no solo es una celebración del ciclismo, sino que también sirve de antesala para el Jubileo del Deporte, programado para llevarse a cabo en Roma los días 14 y 15 de junio de 2025, con la participación de deportistas y aficionados de todo el mundo.
La historia de los Papas y su relación con el Giro de Italia es rica y significativa. Desde Pío XII, quien recibió a los corredores en 1946, hasta Juan Pablo II, que hizo lo mismo durante el Gran Jubileo del 2000, el ciclismo ha formado parte de la tradición del Vaticano como símbolo de esfuerzo y dedicación.
Este evento, que combina deporte y espiritualidad, resalta no solo la cultura del ciclismo, sino también la llamada universal a promover valores que trascienden el ámbito deportivo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


