El Ejército de Israel ha intensificado sus operaciones en el sur de Líbano, llevando a cabo ataques aéreos contra aproximadamente 150 posiciones del grupo chií Hezbollah en un lapso de 48 horas. Este asalto, que ha tenido como objetivo depósitos de armas, cuarteles generales y lanzadores de misiles, se produce en un contexto de creciente tensión en la región.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han detallado que los bombardeos se concentraron en zonas como Nabatieh, Sidón, Tiro, Jezzine, Marjayoun y Bint Jbeil. Estas localidades, históricamente marcadas por conflictos, han visto un alza en la actividad militar, en respuesta a las ofensivas de Hezbollah desde el sur del Líbano. La intención de Israel es debilitar las capacidades del grupo y prevenir futuras incursiones en la frontera, en medio de una escalada militar que dificulta lograr una tregua sostenida.
Joseph Aoun, presidente de Líbano, ha calificado estos bombardeos como “ataques incesantes” que carecen de consecuencias serias, a pesar de la existencia de un alto el fuego formal. Además, ha instado a Irán a evitar la interferencia en los asuntos internos de Líbano, reiterando la importancia de la soberanía nacional.
A pesar de que el ejército libanés no está participando activamente en los enfrentamientos, se ha convertido en un blanco de los ataques. Un reciente bombardeo israelí en la localidad de Tebnit resultó en la muerte de dos oficiales y un soldado, un ataque que, según el ejército israelí, tenía como objetivo neutralizar amenazas asociadas a Hezbollah.
Hezbollah, por su parte, ha condenado estos ataques y ha subrayado que la retirada de las fuerzas israelíes es una condición innegociable para cualquier acuerdo de cese de hostilidades. La escalada en el sur del Líbano también se enmarca en las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, donde Teherán ha exigido un alto el fuego como parte de cualquier pacto regional.
En una iniciativa relacionada, el jefe del ejército libanés, Rodolphe Haykal, ha viajado a Pakistán para cuestiones diplomáticas que buscan promover una resolución pacífica del conflicto. Las negociaciones entre delegaciones libanesas e israelíes en Washington han establecido un alto el fuego condicionado, donde Hezbollah debe cesar sus ataques y retirar combatientes de ciertas áreas. Sin embargo, el grupo ha rechazado estas propuestas, manteniendo firme su demanda de una retirada total de Israel.
Mientras las conversaciones avanzan sin resultados claros, la incertidumbre entre la población del sur de Líbano crece. Muchos ciudadanos se encuentran preocupados por cómo sus vidas podría verse afectadas por intereses externos en un escenario regional de poder en constante cambio.
—Actualización hasta 2026-06-06 12:33:00.
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