El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha afirmado con firmeza que su país no retirará sus fuerzas del sur de Líbano, a pesar del reciente anuncio de un cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. Durante una declaración realizada el pasado lunes, Katz subrayó que el Ejército israelí (IDF) mantendrá su presencia en las “zonas de seguridad” ubicadas en Líbano, Siria y Gaza “sin límite de tiempo”, con el objetivo de salvaguardar la frontera israelí y proteger a las comunidades de posibles ataques por parte de grupos yihadistas.
Katz también especificó que las zonas de seguridad serán despojadas de residentes locales y que se destruirán todas las infraestructuras vinculadas al terrorismo, tanto en la superficie como en el subsuelo, incluyendo viviendas en aldeas cercanas que hayan sido utilizadas como bases operativas. El ministro describió la captura y el control de estas áreas como “uno de los mayores logros de la IDF en la guerra”, rechazando cualquier posibilidad de retirada, a pesar de las diversas presiones que provienen de la comunidad internacional. En un gesto que destaca la postura de su gobierno, Katz afirmó que el primer ministro Benjamin Netanyahu había transmitido esta posición al presidente estadounidense Donald Trump y a otros funcionarios de alto rango.
La declaración de Katz se produce en un contexto donde, el domingo, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un acuerdo de paz que cesaría de inmediato todas las operaciones militares en el Medio Oriente, incluida la confrontación en Líbano. Se anticipa que la firma oficial de este pacto se lleve a cabo el 19 de junio en Ginebra, con la mediación destacada de Sharif.
Minutos después del anuncio del acuerdo, Trump declaró que el pacto estaba “completo” y ordenó una reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, además de levantar el bloqueo naval estadounidense que había estado en vigor en la región. En las siguientes horas, está previsto que el presidente estadounidense viaje a Francia para participar en la cumbre del G7 y asista a la ceremonia de firma en Suiza.
La postura de Katz representa una de las primeras declaraciones oficiales de un líder israelí en relación con el reciente cese al fuego. El ministro no dudó en advertir que si Irán decidiera atacar a Israel como consecuencia de los actuales acontecimientos en Líbano, “Israel responderá con toda su fuerza”. Esta actitud reafirma la prioridad del gobierno israelí en cuanto a su seguridad nacional y la protección de sus ciudadanos, sitúa sus intereses por encima de cualquier presión internacional.
La decisión de Israel de mantener su presencia en las zonas de seguridad y su advertencia a Irán delinean claramente su enfoque tras el acuerdo de paz regional, reflejando su determinación de no realizar concesiones en materia de defensa territorial ni en la lucha contra Hezbollah y otras organizaciones armadas situadas en la frontera norte.
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