La experiencia de Gennaro Gattuso al mando de la selección italiana comenzó de la mejor manera posible, con una contundente victoria de 5-0 sobre Estonia, un triunfo que se forjó en una segunda mitad llena de acción. Esta goleada no solo restauró la confianza de la ‘Azzurra’ en su camino hacia la clasificación para el Mundial 2026, sino que también reavivó la esperanza en un país que no ha estado presente en este evento desde 2014.
Para Gattuso, la presión era palpable incluso en su debut; ganar era una exigencia ineludible para evitar un desenlace desastroso. Italia, enfrentándose a un rival inferior pero en una etapa crítica de su historia, dominó completamente el juego, aunque en los primeros minutos se vio limitada a crear oportunidades sin concretar. Necesitaron casi una hora para romper la sequía goleadora, y cuando finalmente lo hicieron, se desataron.
El entrenador mostró valentía al alinear a sus dos máximos goleadores de la pasada Serie A: el argentino de ascendencia italiana Mateo Retegui y Moise Kean, delantero de la Fiorentina. Entre ambos generaron la mayor parte del peligro, con Retegui asistiendo a Kean para el primer gol, un tanto que liberó toda la presión acumulada.
Italia, tras abrir el marcador, continuó atacando sin tregua. El primer gol llegó tras un centro de Dimarco, que Retegui prolongó con un toque de tacón, permitiendo a Kean definir de cabeza. Este momento desató la ofensiva italiana, que buscaba también mejorar su diferencia de goles en el grupo, donde Noruega ocupaba la primera posición.
Kean fue un jugador clave, buscando un segundo gol que se vio frustrado por el palo. Sin embargo, fue Retegui quien amplió la ventaja en el minuto 70, seguido rápidamente por un tanto de Jack Raspadori, jugador del Atlético de Madrid, que puso el 3-0 en el marcador solo dos minutos después.
Italia no mostró signos de desacelerar y continuó presionando en busca de más goles, incluso debutando a Francesco Pio Esposito, delantero del Inter. El espectáculo continuó con dos goles más; Retegui anotó nuevamente, celebrando con fervor ante sus antiguos seguidores, y Bastoni, también de cabeza, fijó el marcador definitivo en 5-0.
La ‘era Gattuso’ comenzó con el pie derecho, una goleada que devolvió la ilusión al equipo y a la afición. Sin embargo, se prepara para enfrentar un desafío mayor en su próxima contienda contra Israel. Con la mirada fija en una victoria que podría permitirles escalar a la segunda posición del grupo y acercarse a una clasificación directa al Mundial, la presión vuelve a estar presente para la selección italiana.
Este triunfo, correspondiente a la fecha de publicación original (2025-09-05), marca un nuevo comienzo esperanzador, pero las verdaderas pruebas están aún por venir.
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