El exministro socialista Jack Lang ha anunciado su dimisión como presidente del Instituto del Mundo Árabe (IMA), una decisión comunicada el pasado sábado 7 de febrero de 2026 al ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot. Esta dimisión se produce en medio de una investigación judicial preliminar en la que se indagan sus vínculos con el fallecido magnate estadounidense Jeffrey Epstein.
Lang, quien ha estado al frente del IMA desde 2013, había sido convocado por Barrot para ofrecer explicaciones sobre las acusaciones que le han salpicado. Al respecto, el ministro ha informado que iniciará el proceso para designar a un sucesor y que, en una reunión de la junta directiva programada para dentro de una semana, se designará a un presidente interino.
En sus declaraciones, Lang ha expresado que enfrenta “con serenidad” la mencionada investigación, que a su juicio se basa en acusaciones “infundadas” que han perjudicado su “integridad y honor.” Esta investigación fue abierta el día anterior y también involucra a su hija, Caroline Lang. Las acusaciones incluyen fraude fiscal agravado y blanqueo de capitales, delitos que pueden conllevar hasta cinco años de prisión y multas que ascienden a 300.000 euros. Lang se mantiene firme en que las acusaciones son infundadas y se ha comprometido a demostrar su inocencia.
El abogado de la familia, Laurent Merlet, defendió a Lang destacando su determinación para aclarar su situación ante las autoridades. Cabe señalar que el nombre de Lang y su hija aparece en más de 673 ocasiones en los archivos filtrados de Epstein, lo que ha generado presión mediática y judicial sobre ellos.
Caroline Lang, por su parte, es mencionada en un testamento redactado por Epstein dos días antes de su muerte, que la designa como beneficiaria de cinco millones de dólares, y también cofundó una sociedad offshore en las Islas Vírgenes con Epstein en 2016, lo que ha suscitado mayor atención en el curso de la investigación.
A pesar de la tormenta mediática, Lang, quien a sus 86 años ha sido una figura clave en la cultura francesa de las décadas de 1980 y 1990, está dispuesto a colaborar con la justicia. Ha ocupado roles relevantes como ministro de Cultura y de Educación, eurodiputado y alcalde, y su legado incluye eventos emblemáticos y proyectos arquitectónicos significativos en París, como el Gran Louvre y la Ópera de la Bastilla.
En un contexto donde la figura de Lang ha sido parte fundamental de la cultura francesa, su actual situación plantea interrogantes sobre la transparencia y la responsabilidad en los ámbitos político y cultural, así como la necesidad de esclarecer los hechos que rodean su nombre. La historia está lejos de concluir, y el proceso de designación de su sucesor en el IMA ha comenzado a marcar un nuevo capítulo en esta narrativa.
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