En septiembre de 2017, Simon Porte Jacquemus hizo su debut en el icónico Museo Picasso, un evento significativo que marcó la primera vez que este emblemático espacio albergó un desfile de moda. En ese entonces, Jacquemus era un joven diseñador que ya mostraba su talento para transformar lo inalcanzable en posibles realidades. Desde aquel momento, su marca ha evolucionado sustancialmente, estableciendo tiendas en ubicaciones clave como Nueva York, Los Ángeles, Londres y París, y con planes de expansión aún más ambiciosos.
Recientemente, Jacquemus regresó al Museo Picasso para presentar su nueva colección, inspirada en su fascinación por Paloma Picasso. En su moodboard, incluyó una poderosa fotografía en blanco y negro de la diseñadora de joyas, que captura una estética fuerte y provocativa. El diseñador explicó su intención de evocar la fuerza femenina, la espiritualidad de los años 80, las siluetas de los 50 y la sensualidad de los 90.
El evento anterior de Jacquemus fue una introspección personal que homenajeaba sus raíces en Provenza y a su madre fallecida. Sin embargo, esta vez, su encuentro con la obra de Picasso lo llevó a una dirección renovada, alejándose de las volúmenes generosos y las faldas completas que caracterizaban su última colección. Ahora, corto midi y piezas de cortes rigurosos definieron un nuevo enfoque, donde las siluetas eran acentuadas por estructuras complejas y tejidos ceñidos al cuerpo.
El desfile presentó una mezcla de formalidad retro, acentuada por extravagantes sombreros, mientras los modelos avanzaban con confianza por las escaleras de mármol del museo. Las piezas destacadas incluían vestidos de terciopelo con patrones de puntos ópticos y formas que evocaban el glamour de décadas pasadas, enfatizando la sensualidad en cada movimiento. Igualmente, las combinaciones de chaquetas de cuero y faldas lápiz se mostraron como propuestas cautivadoras, reflejando tanto elegancia como accesibilidad.
En el ámbito masculino, Jacquemus introdujo un toque de juego: chaquetas de esmoquin combinadas con boxers y blousons adornados con pequeños puntos de colores y plumas. El desfile concluyó con una recreación de un icónico vestido de Picasso, que seguramente inspirará a una nueva generación de entusiastas de la moda por descubrir y obsesionarse con referencias del pasado.
El mundo de la moda a menudo se nutre de homenajes y exploraciones retrospectivas, y en esta etapa de su carrera, Jacquemus invita a revisar y reinterpretar su propia narrativa a través de cada colección, dejando una huella distintiva en el panorama contemporáneo de la moda.
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