La reciente llegada de Roberto de Zerbi al Tottenham ha suscitado una controversia significativa, especialmente tras sus comentarios acerca de Mason Greenwood, un jugador con un pasado problemático. Desde la confirmación de su fichaje, varios grupos de aficionados ya habían expresado su oposición, a raíz de las declaraciones de De Zerbi que defendían a Greenwood durante su tiempo en el Olympique de Marsella.
Greenwood fue arrestado en 2021 por supuestos cargos de agresión y tentativa de violación, cuando aún formaba parte del Manchester United. Aunque los cargos fueron retirados posteriormente, su retorno al fútbol se dio primero en el Getafe y, luego, en el Marsella, donde su actuación ha sido notable. De Zerbi, en declaraciones previas, lo describió como “un buen chico que había pagado caro lo que había pasado”, lo que desató críticas entre los aficionados del Tottenham.
En una entrevista reciente, el entrenador ha intentado aclarar su postura, enfatizando que nunca ha querido minimizar el grave tema de la violencia contra las mujeres. “He defendido a quienes son más vulnerables y frágiles a lo largo de mi vida”, expresó, lamentando si sus comentarios habían ofendido a alguien. De Zerbi subrayó su sensibilidad hacia estas cuestiones, enfatizando su papel como padre y su deseo de ser comprendido en su contexto.
El Tottenham Hotspur Supporters Trust, un grupo que representa a los aficionados, reconoció la complicada situación que enfrenta el club, pero recordó la importancia del compromiso contra la violencia de género. El grupo catalogó los comentarios de De Zerbi como “innecesarios, de mal juicio y ofensivos”, advirtiendo que tales declaraciones podrían alarmar a las víctimas de violencia de género y generar divisiones en un momento de unidad.
Además, el grupo exigió una reafirmación de los valores del club y pidió un apoyo más visible a las organizaciones que luchan contra la violencia hacia las mujeres. De Zerbi, al reconocer la gravedad de sus palabras, ha dado un paso inicial al matizar sus declaraciones sobre Greenwood y busca restablecer la confianza entre la afición y la dirección del club.
Este episodio recuerda a una situación previa en 2021, cuando el Tottenham estuvo en el centro de una controversia similar en torno a Gennaro Gattuso, quien había hecho comentarios inapropiados sobre las mujeres en el deporte. A medida que avanza la temporada, el desafío para De Zerbi y el club es claro: encontrar una forma de reconciliar las diferencias entre la afición y sus declaraciones, mientras se esfuerzan por promover un ambiente de respeto y unidad.
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