Jorge Drexler dijo que el concierto en Nueva York fue el más importante de su carrera en España. Entre el público estaban Elvis Costello, Rubén Blades y David Byrne. Drexler admite que su espectáculo se inspiró en American Utopia de Byrne y que habló con él después del concierto. También menciona que ha recibido comentarios sobre similitudes con la escenografía de Rosalía, pero señala que estrenaron su espectáculo cuatro meses antes. Ahora, Drexler está de gira con una banda experimentada y señala que el concierto en Madrid es el más importante de su vida y celebra su último álbum.
Jorge Drexler acaba de lanzar un disco llamado Tinta y Tiempo, el cual tuvo mucho éxito en los Grammy Latinos de noviembre. Aunque él no sabe exactamente cuántos premios ha ganado, estima que son entre 13 y 14.
Drexler, quien creció en Uruguay y se mudó a Madrid en 1995, ha sido exitoso en su carrera como cantautor y compositor durante dos décadas, pero ha ganado aún más reconocimiento en la industria musical en los últimos años con discos como Bailar en la cueva, Salvavidas de hielo y Tinta y Tiempo. Sin embargo, él aclara que ganar premios no lo convierte en una estrella.
Vale, pongamos otro ejemplo: hace ocho años no hubiera tocado en un sitio tan grande como el Wizink. Un palacio de los deportes con capacidad para 17.000 personas. “No, no lo hubiera hecho. Pero, para qué mentir, tampoco lo vamos a llenar esta vez“, matiza entre risas. “Está bien así. Este tipo de escenario en América hace ya unos años que los lleno. Pero aquí en España, no. Cada país tiene un ritmo propio. No importa. Mira: ‘estrella’ tiene la misma raíz que ‘estrellarse’. Igual que ‘éxito’ tiene en inglés la misma raíz que ‘salida’ y que ‘muerte’. La vida me guarde de ser una estrella o de creerme el éxito”.
Jorge Drexler, a pesar de haber alcanzado el éxito tardío a una edad avanzada, en lugar de aferrarse a la nostalgia y a lo conocido, ha decidido abrirse a nuevos estilos musicales como la música urbana, el reguetón y el baile. A sus 58 años, se siente desatado y con ganas de experimentar. Según él, los premios que ha ganado le han dado la libertad para colaborar con personas que están lejos de su estilo musical y viajar a otros países para conocer nuevas músicas. Esta libertad también le ha permitido tener amistades con artistas de diferentes géneros, como su amistad con C Tangana, con quien compuso varias canciones exitosas.
La persona tiene fe y reputación, lo cual es una combinación favorable. Si ganara un Oscar a la mejor canción, como lo hizo en 2005 con “Al otro lado del río”, nadie podría decirle que no puede cantarla en la ceremonia debido a que “carece de la fama necesaria”. Recordando que en aquella ocasión tuvo que interpretarla Antonio Banderas. Piensa que quizás le llegó ese premio demasiado pronto, pero agradece no haberse dejado llevar por ese éxito y optó por quedarse en España y narrar lo que estaba pasando en su vida, separándose y teniendo hijos. Aprendió a aguantar la presión y hacer lo que quería y está muy contento de eso.
El autor ha sacrificado el lujo de vivir en una gran mansión en Miami al lado de alguien a quien admira como Julio Iglesias debido a que tienen diferentes perspectivas del mundo. El autor se crió en un país donde la gente no vivía de la música y solo hacía canciones si tenían algo que decir, en lugar de buscar hacerse rico. El autor afirma que actualmente, en la época de las operaciones triunfo, muchos jóvenes buscan la fama antes de saber por qué y que es importante decir “no” y hacer algo solo porque se tiene algo que decir, no como un medio para alcanzar la fama. La fama es solo un efecto colateral y no un fin en sí mismo.
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