En las recientes semanas, José Ramón Fernández, un ícono del periodismo deportivo, ha acaparado la atención mediática debido a un intenso intercambio en redes sociales con su excompañero David Faitelson. En este debate, Faitelson lanzó acusaciones en contra de Fernández, afirmando que tuvo problemas de adicción a la cocaína durante su trayectoria en TV Azteca, lugar donde ‘Joserra’ cimentó gran parte de su reputación profesional y donde se despidió de manera emotiva.
Remontándonos 19 años, el 7 de septiembre de 2006, Mario San Román, quien ostentaba el cargo de director general de TV Azteca, comunicó la llegada de Pablo Latapí como nuevo director de deportes, reemplazando a José Ramón Fernández. Este cambio se atribuyó oficialmente a varios problemas de salud que experimentaba Fernández y que le habían limitado su capacidad de tomar decisiones en la empresa.
A pesar de la versión oficial, las tensiones en su relación con la cadena ya se habían manifestado desde la cobertura del Mundial de Alemania 2006. En una entrevista concedida a Hora Cero, el propio Fernández narró cómo fueron sus últimos días en la emisora. En ese relato, confesó que, tras regresar de Alemania, enfrentó problemas de salud severos, incluyendo una enfermedad de divertículos, que lo llevaron a una operación. “Cuando regreso al canal, un día mientras realizaba ‘Los Protagonistas del mediodía’, siento que la mesa da vueltas y me desmayo en los elevadores”, compartió el periodista.
A raíz de este episodio, Ricardo Salinas Pliego se enteró y decidió que Fernández debía alejarse temporalmente del canal. “Ricardo me dijo que debía hacerme a un lado, que descansara porque estaba delicado. Me asignan a otra oficina, y empiezo a notar que mi tiempo en TV Azteca se estaba acabando”, comentó el presentador, refiriéndose a lo que ocurrió en 2007.
El proceso de salida no fue fácil. Fernández recordó que le ofrecieron una liquidación de 188 mil pesos y que, tras recibir el dinero en efectivo en una caja, le reiteraron que era un gesto personal de Salinas Pliego. “Fui cauteloso y a pesar de tener ofertas de ESPN, decidí tomarme un respiro antes de continuar trabajando”, añadió.
Finalmente, en 2007, José Ramón Fernández inició su nueva etapa en ESPN, convencido de haber sido víctima de un “complot” en su contra, un sentimiento que lo ha acompañado desde su salida de TV Azteca. Este capítulo de su vida no solo refleja los altibajos de su carrera, sino también la compleja dinámica de poder y relaciones en el mundo del periodismo deportivo en México.
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