En un emocionante periodo de innovación en el atletismo, donde los récords mundiales de fondo y mediofondo se rompen con frecuencia, hay un par de marcas históricas que resisten la prueba del tiempo: los récords en los 1.500 metros y la milla al aire libre, ambos establecidos por el marroquí Hicham El Guerrouj, considerado el mejor mediofondista de la historia.
El Guerrouj logró batir ambas marcas en menos de un año y en el mismo escenario, el Estadio Olímpico de Roma. El 14 de julio de 1998, estableció un nuevo récord en los 1.500 metros con un tiempo impresionante de 3:26.00, superando la anterior marca de 3:27.37, impuesta por el argelino Noureddine Morceli solo tres años antes. A casi un año de esa hazaña, el 7 de julio de 1999, El Guerrouj volvió a romper otro récord, esta vez en la milla, con un tiempo de 3:43.13. Este último logro fue especialmente emocionante, ya que tuvo que superar al keniano Noah Ngeny, quien finalizó con un tiempo de 3:43.40, desbancando también a Morceli, que había mantenido el récord desde 1993 con 3:44.39.
Más de 25 años después, estos récords siguen intactos, pero un nuevo desafío se avecina. El escocés Josh Kerr, campeón del mundo en 1.500 metros en 2023 y con medallas en Juegos Olímpicos, ha anunciado su intención de intentar batir el récord de la milla el 18 de julio en la reunión de la Diamond League en Londres. Kerr, cuyo tiempo personal es de 3:45.34 —un récord británico que lo coloca en el sexto lugar de la lista histórica—, se prepara para afrontar este reto con el apoyo de su patrocinador, Brooks, a través de un innovador proyecto denominado ‘Project 222’. Este nombre hace referencia a los 222 segundos que Kerr necesita para terminar la carrera en 3:42.
Para alcanzar esta meta ambiciosa, Kerr contará con zapatillas de clavos personalizadas diseñadas según su biomecánica, que incorporan tecnologías avanzadas como amortiguación especializada y placas de carbono optimizadas. Además, utilizará tres prototipos de trajes aerodinámicos únicos y contará con soporte fisiológico del Laboratorio de Investigación de Brooks Run, que se enfoca en aspectos vitales como el sueño, la hidratación y la recuperación.
Kerr ha expresado su deseo de establecer este récord de la milla en casa, destacando su significado para el Reino Unido. Esta distancia tiene un valor simbólico especial, y el corredor siente que sería una injusticia no lograrlo en su tierra natal.
Históricamente, el récord mundial de la milla ha estado en manos de seis británicos. Sydney Wooderson fue el primero en ostentarlo durante cinco años, entre 1937 y 1942, con un tiempo de 4:06.4. Roger Bannister, famoso por ser el primero en romper la barrera de los cuatro minutos, mantuvo su récord de 3:59.4 durante solo 46 días, aun así, su hazaña es recordada como uno de los mayores logros deportivos. Posteriormente, figuras como Sebastian Coe, Steve Ovett y Steve Cram se aseguraron de que la marca permaneciera en manos británicas hasta que Noureddine Morceli la conquistó a finales de los años 90.
A medida que nos acercamos al intento de Josh Kerr, se generan expectativas y esperanzas en torno a este legado, preguntándonos si será capaz de superar los imponentes récords de El Guerrouj. Sin duda, los aficionados al atletismo están ansiosos por presenciar si la historia se reescribirá una vez más en el tartán londinense.
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