Colomena
Por Alberto Ramírez Rivera
“La mayoría de jóvenes no pueden sostener un diálogo sobre temas de interés, sólo saben decir: si guey o no guey”.
“Les tocó vivir la época más difícil, con enfermedades como Sida, influenza y Covid-19, así como con más presencia de sismos”.
“Tendrán que enfrentar desastres por falta de agua y alimento, debido a prácticas que no pueden frenarse, como la extracción de petróleo, tala de árboles y contaminación ambiental”.
Estos tres conceptos los escuché en diferente ocasión por personas mayores de 60 años de edad.
Plantean un panorama que preocupa y deprime, pues se trata del sector social que más debe ser apoyado, porque de él depende el futuro.
En México, autoridades, legisladores y líderes utilizan a miles de mujeres y hombres del sector juvenil para sus fines políticos e intereses de grupo o gobierno.
Ahí se ven, andan por vialidades, en cuadrillas (muchas veces transgrediendo las leyes electorales) pegando propaganda a favor de AMLO. Ahora, ante la farsa llamada consulta para la revocación de mandato.
Cargan carteles con la imagen del tabasqueño y el logotipo de Morena, así como con la ignorancia a cuestas, pues saben de asuntos políticos lo que yo sé de rezo.
“Hacemos esto porque no hay trabajo, nos pagan 50 pesos por día; en otros gobiernos ni siquiera nos ocupaban en esta labor”, coincide la mayoría de jóvenes.
Me permití hablar con varios adolescentes para decirles, de manera respetuosa, que es ilegal lo que hacen, porque hay veda electoral. La respuesta fue: “¿qué es eso?”.
Es una lástima, este sector es el más susceptible de sufrir violencia por parte del gobierno, la cual no es únicamente la de balazos (que existe en México).
No, me refiero a la violencia que imponen el hambre, la miseria, el desempleo, la escasez de vivienda y las mentiras diarias que se vierten a montones en la llamada mañanera.
Todo ello sucede en un contexto de falta de educación, cultura y conciencia política, así como de inseguridad y corrupción. Un ambiente parecido a la ley de la selva; es decir, competencia por sobrevivir.
La juventud mexicana debe gozar, por derecho, de más y mejores oportunidades en todos los rubros. Estar en la escuela alimentándose de todo tipo de conocimiento.
Ser analítica y crítica y no permitir ser utilizada por intereses políticos, de grupos o de camarillas, enquistados en gobiernos, Congresos y partidos políticos. Si no es así, México está condenado al fracaso en todo.
Ya lo vemos a diario con un gobierno que, terminando de hablar tonterías y frivolidades por las mañanas, se va a dormir y nadie sabe de él en el transcurso del día.
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