En el corazón del encantador West Village de Nueva York, la actriz Julianne Moore se destaca por llevar una vida más sobria y auténtica que muchas de sus contrapartes de Hollywood. A diferencia de las opulentas mansiones a menudo asociadas con las celebridades, Moore y su esposo, el director de cine Bart Freundlich, habitan un acogedor dúplex de dos habitaciones que alberga también una impresionante colección de obras de artistas renombrados como Louise Bourgeois, Nan Goldin, David Armstrong y Robin Rice.
La artista ha compartido sobre su estilo decorativo en una reciente entrevista, señalando: “Mi gusto es consistente, aunque ha evolucionado. Me encanta el modernismo. Pero este apartamento es de época y hay que abordarlo de esa manera.” Esta mezcla de influencias es evidente en su hogar, que aunque no es enorme, posee un carácter único que invita a la reflexión sobre las elecciones de diseño realizadas.
Construido en la década de 1920 como un hotel residencial, el edificio refleja una diversidad fascinante de residentes, desde jóvenes en apartamentos pequeños hasta ancianos que han hecho de este lugar su hogar durante años. “Es super funky”, describe Moore, aludiendo al ambiente vibrante que se siente en su comunidad.
La renovación de su hogar fue llevada a cabo por Oliver Freundlich, su cuñado, asegurando que el espacio no solo fuera estéticamente agradable, sino también funcional para exhibir su colección de arte. Entre sus piezas destacadas se encuentran obras de Bourgeois y Goldin, así como objetos cuidadosamente elegidos que dan testimonio de su buen gusto, como una pieza de bronce de Rogan Gregory y un bowl de Tiffany & Co.
El dormitorio principal está adornado con una fotografía del horizonte lunar tomada por Freundlich, mientras que otros rincones de la vivienda presentan una variedad de fotografías y esculturas que capturan la esencia de la vida urbana y la naturaleza. “Se siente muy sereno aquí. Quería un sentido de historia, del tiempo, de todas las personas que han vivido aquí antes que nosotros. Estamos solo de paso”, reflexiona Moore sobre su hogar en la ciudad que nunca duerme.
Este espacio, lleno de arte y contexto histórico, no solo es un refugio para la actriz, sino también un recordatorio del pasado de Nueva York y su continuo cambio. La colección de Moore es reflejo de su admiración por el arte moderno, al mismo tiempo que rinde homenaje a la rica herencia de su hogar.
La información presentada se actualizará hasta el 9 de octubre de 2026, con un enfoque en la vida de Julianne Moore y su relación con el arte en Nueva York.
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