Lima se encuentra en un momento crítico de su historia política. La postulante derechista, Keiko Fujimori, se perfila como favorita para avanzar a la segunda vuelta electoral tras una jornada de votación excepcional. Esta extendida votación, que se llevó a cabo para alrededor de 50,000 ciudadanos que no pudieron ejercer su derecho al sufragio el día anterior, culminó el lunes, 13 de abril de 2026.
Con el 57% de las actas computadas, Fujimori, hija del controvertido expresidente Alberto Fujimori, consiguió aproximadamente el 17% de los votos. Sin embargo, el panorama electoral sigue siendo incierto, ya que su rival en el balotaje aún no está definido, lo que añade un aire de expectativa a la situación.
La decisión de extender el horario de votación en ciertos distritos de Lima fue provocada por demoras en la instalación de los centros de sufragio, un hecho que generó descontento entre los votantes. Nancy Gómez, una empleada doméstica de 56 años, manifestó su frustración al calificar la situación como “pérdida de tiempo” y la incompetencia de las autoridades como un gran inconveniente.
Por su parte, el Jurado Nacional de Elecciones, la máxima autoridad electoral del país, ha tomado acciones al denunciar al jefe de la entidad organizadora de los comicios, Piero Corvetto, y a otros tres funcionarios. Se les acusa de atentado contra el derecho al voto y obstaculización de un acto electoral, lo que pone de relieve la gravedad de la situación.
En el conteo parcial de votos, aún en desarrollo, el segundo lugar está disputado entre el ultraconservador Rafael López Aliaga y el socialdemócrata Jorge Nieto, aunque proyecciones de Ipsos sugieren que el izquierdista Roberto Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, podría subir en las posiciones.
A pesar de la incertidumbre sobre quién será su contendiente directo, Fujimori, de 50 años, se mostró confiada y celebró los resultados parciales en la madrugada del lunes, destacando que “el enemigo es la izquierda” y asegurando que ellos no estarían en la siguiente etapa.
Este contexto de tensión y expectativa en la política peruana se desarrolla en un panorama electoral complejo, donde millones de votos siguen en proceso de conteo, y cualquier sorpresa podría cambiar el rumbo de esta contienda. Con el reloj en marcha y la atención del país enfocada en los resultados, los próximos días serán cruciales para definir el futuro político de Perú.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


