El exjefe de la negociación técnica para el T-MEC, Kenneth Smith Ramos, ha señalado recientemente que la aceptación por parte de México de acuerdos comerciales similares al recién anunciado entre Estados Unidos y la Unión Europea, que establece un arancel base del 15%, podría acarrear serios riesgos para el país. En una serie de publicaciones en la red social X, Smith resaltó la importancia de evitar la replicación de estos arreglos en la región de Norteamérica, donde ya existe un tratado de libre comercio en vigor que no impone aranceles.
El exnegociador enfatizó que el enfoque de México en futuras negociaciones comerciales con Estados Unidos debe ser uno de firmeza y claridad. El objetivo debe centrarse en lograr una exclusión total de aranceles para las exportaciones que cumplan con las reglas de origen del Tratado, así como asegurar una garantía de exclusión ante cualquier futura medida impuesta por Estados Unidos bajo el pretexto de seguridad nacional.
Además, advirtió sobre la posibilidad de que, al aceptar mecanismos de comercio administrado, como cupos o límites cuantitativos, se abriría la puerta a que Estados Unidos impusiera barreras similares a todas las exportaciones mexicanas durante la revisión del T-MEC, un hecho que podría afectar gravemente a sectores estratégicos como el acero y el aluminio.
Smith también destacó las ventajas competitivas de México en el contexto de estas negociaciones. Según indicó, a diferencia de los acuerdos que han firmado países como la Unión Europea, Reino Unido y Japón bajo condiciones más restrictivas, México tiene tres fortalezas significativas: es el principal exportador de insumos clave para la manufactura estadounidense, el principal mercado para las exportaciones agrícolas de Estados Unidos y una economía cuya proximidad geográfica le permite ser un socio estratégico esencial.
En palabras de Smith, estas ventajas deben ser aprovechadas para negociar en condiciones de igualdad con Estados Unidos. Se ha argumentado que la economía mexicana tiene un papel crucial que desempeñar en la competencia global, especialmente en un contexto donde Estados Unidos busca prepararse para competir con China en las próximas décadas.
En relación al nuevo acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea, se menciona que incluye un arancel base del 15% para la mayoría de los productos europeos, una cifra que, aunque menor a lo que inicialmente se había planteado, es superior a las expectativas de algunos países europeos. Este acuerdo ha generado reacciones mixtas, recibiendo tanto alivio como críticas por su falta de equilibrio, evidenciado en los comentarios de líderes europeos.
La información proporcionada corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-28 08:30:00), y es importante estar al tanto de la evolución de estos acuerdos y sus repercusiones para el futuro de las relaciones comerciales en la región.
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