El dictador norcoreano Kim Jong-un ha dado un paso audaz en la modernización de las capacidades navales de su país. Durante una reciente visita al destructor Kang Kon, un buque de guerra de 5,000 toneladas que ha sido objeto de reparaciones tras un lanzamiento fallido en 2023, Kim ordenó acelerar el desarrollo de una Armada equipada con armas nucleares. Acompañado de su hija, Kim Ju-ae, quien, según analistas, podría ser preparada como posible sucesora, el líder norcoreano subrayó la importancia de ampliar la flota de combate del país.
La agencia formal KCNA reportó que Kim instó a crear fuerzas navales destacadas que puedan desempeñar un papel crucial en la disuasión nuclear y la posibilidad de llevar a cabo ataques decisivos “bajo el agua o en la superficie”. Este ambicioso proyecto se enmarca dentro de un nuevo plan de defensa quinquenal, que busca la construcción de destructores de mayor tamaño, de 10,000 toneladas, y el desarrollo de “armas secretas submarinas”, no especificadas en los informes oficiales.
Curiosamente, el despacho de KCNA omitió menciones directas a Estados Unidos y Corea del Sur, a pesar de las tensiones en la península y el estancamiento en las negociaciones diplomáticas. Este anuncio se produjo justo antes de la esperada visita del líder chino Xi Jinping a Pyongyang, un encuentro que subraya el acercamiento entre los dos países. En el contexto de estos desarrollos, Kim ha priorizado sus relaciones con Rusia, a la que ha proporcionado apoyo militar en el conflicto de Ucrania.
A medida que la situación geopolítica se intensifica, el ejército surcoreano ha señalado la detección de una nueva instalación de enriquecimiento de uranio en Corea del Norte, destinada a la creación de combustible para armas nucleares. En respuesta a esta inquietante noticia, Kim afirmó la intención de expandir rápidamente las fuerzas nucleares del país. Esta declaración se justifica bajo la premisa de que el contexto internacional exige un aumento tanto en la cantidad como en la calidad del arsenal estratégico norcoreano.
De acuerdo con KCNA, Corea del Norte ahora produce materiales nucleares aptos para armas a un ritmo que ha más que duplicado sus capacidades desde hace cinco años. Esta urgencia en la expansión del poder militar es presentada por Kim como necesidad ante “los enemigos más feroces”, una clara alusión tanto a Estados Unidos como a Corea del Sur, a la vez que contempla “otras amenazas y crisis no especificadas”.
El destructor Kang Kon, que ha sido el foco de atención reciente, es el segundo de su clase en ser presentado por el régimen norcoreano en el último año, después del Choe Hyon. Ambos buques están diseñados para integrar sistemas de armas antiaéreas, misiles antibuque, así como misiles balísticos y de crucero con capacidad nuclear. Sin embargo, la efectividad real de estos implementos ha sido objeto de escepticismo entre analistas militares.
El buque en cuestión sufrió daños durante una ceremonia de botadura en mayo de 2023, lo que llevó a Kim a expresar su frustración ante lo que consideró un “error criminal”. Tras las reparaciones, se reanudaron las pruebas, aunque se mantienen reservas sobre su plena operatividad.
A medida que el régimen norcoreano sigue reafirmando su compromiso con el desarrollo militar, se prevé que la construcción de dos destructores adicionales de la misma clase se incluya en la estrategia de defensa del país. Con la balanza geopolítica en un constante vaivén, el panorama de la seguridad en la península de Corea continúa siendo un tema de gran preocupación a nivel mundial.
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