La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha conseguido recuperar 23 millones de pesos relacionados con el proyecto del tren interurbano México-Toluca. Este proyecto, crucial para la movilidad en la región, se espera que inicie operaciones comerciales entre Zinacantepec y Observatorio a finales de enero del próximo año, tras completar las pruebas necesarias.
Los fondos recuperados están vinculados al contrato firmado en diciembre de 2014 entre la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la empresa Ferrocarril Interurbano, perteneciente a CAF. Esta compañía no solo ha fabricado los trenes, algunos de los cuales se usarán en el ramal Lechería-AIFA del Tren Suburbano, sino que también se ha encargado de la instalación de los sistemas ferroviarios, comunicaciones, boletaje y diversas infraestructuras electromecánicas.
Cabe resaltar que los recursos provienen del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) y el monto ha experimentado diversas modificaciones a lo largo del tiempo. Según los informes de la ASF, hasta abril de este año aún se mantenían algunas obras en curso.
Desglosando el total recuperado, 15.6 millones de pesos fueron por un concepto que duplicaba alcances de otro fuera del catálogo original del contrato. Además, 5.1 millones corresponden a la falta de acreditación de la participación completa del personal y su equipamiento, y 2.3 millones más están ligados a conceptos no previstos en el contrato original.
La construcción del tren interurbano ha atravesado tres administraciones federales y, según la presidenta Claudia Sheinbaum, la obra civil y la mayor parte de la electromecánica ya están concluidas. Actualmente se inicia un periodo vital de pruebas, que incluye señalización y certificación, previsto para durar alrededor de tres meses. Este proceso es fundamental para garantizar el correcto funcionamiento del tren que servirá a miles de usuarios.
En las conclusiones de la ASF se destacaron siete resultados de la auditoría, de los cuales solo uno no presentó irregularidades, y seis fueron solventados por la SICT antes de la emisión del informe. El dictamen final fue emitido el 13 de octubre de 2025, confirmando que la SICT cumplió, en términos generales, con las disposiciones legales y normativas pertinentes.
El avance del tren interurbano México-Toluca promete no solo mejorar la conectividad en la región, sino también ser un ejemplo de transparencia y rendición de cuentas en proyectos de infraestructura pública en el país.
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