En 1947, Portugal vio publicar “Tierra de pecado”, obra de un joven apasionado por las letras de tan solo 24 años, que tiempo después se convertiría en el aclamado escritor y periodista José Saramago. Este libro inédito en España llega ahora con el título de “La viuda”, designación original puesta por el Premio Nobel portugués pero cambiado por su editor; por eso 74 años después, y con motivo del Año Saramago, se le hace “justicia”.
Así lo ha afirmado su viuda y presidenta de la Fundación Saramago, Pilar del Río, durante la presentación de esta obra publicada por Alfaguara, que reeditará toda la obra del escritor con motivo de los actos de celebración del Año Saramago (Azinhaga, 1922-Tías, Lanzarote, 2010).
“‘La viuda’ era un acto de justicia y de memoria histórica. Publicar este libro que tanta emoción le provocó a José, que dejó que le cambiara el título, que no firmó contrato, que no recibió ni un escudo de la época, pero él fue feliz porque tenía su libro publicado”, ha dicho Del Río con motivo del lanzamiento de esta obra de juventud de su marido, a la venta desde el día 14.
Un libro del que Del Río tiene la primera edición por cosas del azar y cuya historia ha contado: “este ejemplar no pertenecía a José, me lo entregaron después de encontrarlo en un derribo de una casa del Alentejo y tiene varias dedicatorias de unas amigas que se comunicaban a través de él”.
¿De qué trata “La viuda”?
En concreto “La viuda” aborda la vida de María Leonor, viuda y madre de dos hijos que se ve abrumada ante las dificultades para administrar su hacienda en el Alentejo.
Después de unos meses, sumida en una profunda depresión, decide finalmente afrontar su responsabilidad como propietaria de las tierras, pero su corazón está atormentado por un pecado secreto: a pesar del duelo, su deseo no se ha apagado.
Entre cavilaciones sobre la esencia del amor, el paso del tiempo y los deslumbrantes cambios en la naturaleza, la joven viuda pasa las noches en vela, espiando los amores de sus criadas y padeciendo la soledad propia. Hasta que dos hombres muy distintos irrumpen en su vida y su destino se tambalea inesperadamente.
“En esta novela es curioso que el joven que la escribió -ha reflexionado Del Río- hablaba de ese deseo, ¿no hay una cierta ironía traspasando la novela? Es una pregunta que me hago. Cuando está José reflexionando sobre esta situación ya estaba diciendo que algo no funcionaba”.


