Soledar se encuentra en la línea del frente de Donetsk. El 6 de enero, el día que supuestamente empezaba el alto el fuego unilateral de Navidad ordenado por el presidente ruso, Vladímir Putin, las unidades de Wagner sorprendieron con un ataque que les permitió llegar hasta el centro del municipio. Tres brigadas de infantería ucranias están plantando cara en combate casi cuerpo a cuerpo, metro a metro. La más destacada, un mito ya de esta guerra, es la 46ª Brigada Aerotransportada, que fue también decisiva en la liberación de las regiones occidentales de la provincia de Jersón, el pasado otoño. La 46ª Brigada aseguró el 7 de enero el control de las minas de sal de Soledar, una infraestructura determinante, no solo por su valor industrial sino porque cuenta con 200 kilómetros de túneles a salvo de la artillería. Desde entonces, su situación ha empeorado. La hipotética caída de Soledar supondría el primer éxito ruso en el campo de batalla del Donbás desde que a principios de julio las tropas de Moscú conquistaran las ciudades de Lisichansk y Severodonetsk, en la vecina provincia de Lugansk.
Los hombres de Wagner han intensificado la ofensiva en Soledar, ganando terreno a costa de enormes sacrificios humanos. El propio presidente ucranio, Volodímir Zelenski, dedicó su mensaje diario del lunes para dar a entender que sus tropas estaban haciendo lo imposible para frenar al invasor en Soledar como maniobra de distracción: “Gracias a la resistencia de nuestros combatientes, en Soledar hemos ganado un tiempo adicional y poder adicional para Ucrania”. La pasada primavera sucedió algo parecido en Mariupol, aunque a una escala mucho mayor —la ciudad del mar de Azov tenía antes de la guerra una población de 445.000 habitantes; mientras que Soledar solo contaba con 11.000—. La resistencia numantina en la acería Azovstal de Mariupol, pese a que era evidente que Rusia conquistaría la ciudad, permitió a Ucrania que el enemigo concentrara tropas allí en vez de en otras zonas del frente.
Cortar la carretera de suministro
La importancia de Soledar reside en que desde ella puede cortarse la carretera de suministro militar ucranio que corre en paralelo al frente de Donetsk. También sería un paso significativo para intentar aislar la vecina ciudad de Bajmut, el principal objetivo ruso en la provincia. En su informe diario sobre la guerra, los servicios de inteligencia británicos aventuraron este martes que la mayor parte de Soledar ya está en manos rusas, y descartaron que la caída de Bajmut sea inminente: “Es poco probable que Rusia pueda rodear Bajmut inmediatamente, porque las fuerzas ucranias mantienen una sólida línea defensiva y mantienen el control de las rutas de suministro”. La principal carretera que une Bajmut con el resto del país, la que procede de Kramatorsk, se sitúa a unos 25 kilómetros de las posiciones rusas. Cualquier avance de las tropas de Moscú sí permitiría que esta carretera estuviera más expuesta a su artillería.
Las bajas en el lado ucranio también son elevadas. A diferencia de otros escenarios de la guerra, en el de Soledar y Bajmut están apareciendo numerosos vídeos de militares ucranios heridos, publicados por los soldados que comparten imágenes en la red social Tiktok. Estos vídeos también muestran que la defensa de Soledar es casa por casa, con pelotones de infantería ucranios disparando desde ventanas y desde las porterías de los edificios, cambiando constantemente de bloque para evitar el fuego de artillería. Desde la semana pasada también se habían repetido los mensajes de soldados ucranios apostados en Soledar dirigidos al ministro de Defensa, Oleksi Reznikov, pidiéndole refuerzos, más armas de gran calibre y drones.
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