El problema de contaminación originado por las aguas residuales vertidas al Río Bravo, procedentes de Estados Unidos, afecta no sólo a la población que vive cerca a esa área, sino a la diversidad de animales que ahí habitan y a los que llegan, como las aves migratorias.
El 10 de agosto se publico que las dos principales tuberías de aguas residuales en el oeste de El Paso, Texas, conocidas como Frontera Force Main, sufrieron roturas que han provocado la expulsión diaria de 10 millones de galones de agua contaminada al Río Bravo, en la frontera con Ciudad Juárez, Chihuahua.
Y se prevé que el flujo de aguas negras cese hasta el fin de año, cuando la empresa responsable, El Paso Water, concluya el reemplazo de una de las tuberías dañadas, según informaron
Las aguas negras amenazan con convertirse en un serio problema de salud para la población del lugar e incluso se suspendió el tradicional reencuentro de familias que se celebra cada año entre El Paso y Ciudad Juárez al no existir condiciones sanitarias para llevarlo a cabo.
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López Torres agregó que la cantidad de aguas residuales que se vierten en el río es bastante seria y ha convertido la zona en un foco de infección.
La fauna y la flora del lugar también comienzan a sentir las afectaciones. Juan López, presidente de la Liga Municipal de Pesca Deportiva. La longitud del río es de aproximadamente tres mil kilómetros, uno de los más largos de México, y debe ofrecer agua dulce de suficiente calidad para las poblaciones de aves migratorias y residentes que lo utilizan como un corredor biológico. A lo largo del río existen 46 especies de peces (34 nativas) y algunos anfibios, crustáceos y moluscos.
“Sabemos que esas aguas traen metales pesados, detergente, ácidos, pesticidas, productos químicos que alteran la calidad del agua y definitivamente altera la flora y la fauna, en totalidad el ecosistema”, expresó el ambientalista Daniel Delgadillo.
“Es muy perjudicial también en la agricultura, para las zonas que se surten de agua del Río Bravo. Daña los cultivos, los hace menos productivos y contamina los suelos. Es un gran problema, el olor afecta también en la estabilidad, en la gente, en el medioambiente en general”, enfatizó.
Daniel Delgadillo consideró que la contaminación del Río Bravo es un problema grave que requiere atención inmediata.
“Un animal que ingiere agua contaminada va intoxicar su organismo y va ir en deterioro. Le va a provocar enfermedades, trae metales pesados y eso es muy dañino tanto para las plantas como para los animales. Una planta que consume agua contaminada va a ser una planta débil, que no va a tener todos sus nutrientes para desarrollarse”, mencionó.
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