En algún momento de la historia, Clipperton fue considerada una posesión mexicana. Sin embargo, después de que sus habitantes fueron abandonados durante cuatro años, cualquier rastro de la presencia de México en la isla desapareció.
La historia de Clipperton es una de pérdida y dolor. La pequeña isla, que se encuentra en el Océano Pacífico, fue descubierta por los españoles en el siglo XVI. Desde entonces, la isla ha sido utilizada para diversas actividades, como la extracción de guano y la pesca.
En 1897, Clipperton pasó a ser oficialmente una posesión mexicana, después de que el país mostrara interés en la isla debido a su ubicación estratégica. Algunos años después, en 1914, Francia también mostró interés en la isla y envió a un barco de guerra para tomar posesión oficial, considerando el territorio como “terra nullius”, es decir, tierra sin dueño.
Esta acción francesa tuvo graves consecuencias para los habitantes de Clipperton. Unos años antes de que Francia llegara, el gobierno mexicano había asignado la isla a un coronel y su esposa, quienes llevaron a 58 personas, en su mayoría trabajadores mexicanos, a la isla para extraer guano.
Cuando Francia llegó y plantó su bandera, los habitantes de la isla quedaron abandonados a su suerte. Durante los siguientes cuatro años, los trabajadores mexicanos y sus familias vivieron en condiciones terribles: los suministros eran limitados, el agua escasa y la mayoría de sus medios de subsistencia se habían agotado.
El aislamiento de la isla resultó en la muerte de muchos de los habitantes de Clipperton, ya sea debido a enfermedades o accidentes. Después de cuatro años de vivir en la isla, solo quedaban un puñado de personas con vida. En 1917, un barco de la Armada de Estados Unidos encontró la isla y llevó a los sobrevivientes de regreso a la tierra firme.
El incidente de Clipperton se convirtió en una fuente de vergüenza para el gobierno mexicano, ya que nunca trató de recuperar la isla y asegurar la seguridad de sus ciudadanos. Aunque el territorio de Clipperton ahora es una posesión francesa, su historia sirve como recordatorio de la crueldad que puede surgir de la falta de preocupación por los derechos humanos y la seguridad de los ciudadanos.
En conclusión, Clipperton es un territorio que ha sido testigo de tragedias y abandono, pero su historia debe ser contada y recordada para asegurar que los errores del pasado no se repitan en el futuro.
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