El próximo Mundial de Fútbol, que se celebrará en Norteamérica en 2026, promete ser un evento sin precedentes, tanto en emoción como en demanda. Según declaraciones del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no quedan entradas disponibles para los 104 partidos programados a partir del 11 de junio. La administración del torneo ha recibido un asombroso total de 508 millones de solicitudes para alrededor de siete millones de boletos, procedentes de más de 200 países.
La cifra de peticiones, registrada en solo cuatro semanas, refleja el enorme interés global por este evento, el primero en incluir a 48 selecciones y disputarse en tres países diferentes: Estados Unidos, México y Canadá. Infantino expresó su asombro, afirmando que nunca se había visto algo similar y que este entusiasmo significa una oportunidad única tanto para los aficionados como para la economía de la región.
Con la fase de ventas de boletos de “último minuto” programada para comenzar en abril y extenderse hasta el 19 de julio, muchos aficionados aún podrían tener una oportunidad de asistir a este evento histórico. No obstante, el tema de los precios ha generado controversia; algunas voces han calificado los costos de las entradas como “exorbitantes”. Infantino defendió esta situación, señalando que es resultado de un modelo de precios dinámico, común en eventos de gran demanda, donde los costos varían según la popularidad del partido.
Desde su perspectiva, lo que están experimentando es como tener “104 Super Bowls en un mes”, lo que justifica el aumento en los precios. Para mitigar la frustración de los aficionados, la FIFA ha permitido la reventa de boletos en plataformas oficiales, lo que puede, a su vez, conducir a un incremento en los precios.
Se estima que la FIFA generará ingresos de aproximadamente 11,000 millones de dólares gracias al torneo y su impacto en la economía estadounidense podría alcanzar los 30,000 millones de dólares. Esto abarca aspectos como turismo, restauración y seguridad, y se proyecta que el evento creará alrededor de 185,000 empleos a tiempo completo.
A medida que se aproxima el Mundial, Infantino espera que no solo se produzcan beneficios inmediatos, sino que también se establezcan bases para un legado duradero en la comunidad y el mundo del fútbol. En este contexto, la Copa del Mundo de 2026 no solo será un evento deportivo, sino una plataforma para el crecimiento económico y el turismo en Norteamérica, prometiendo un impacto significativo que perdure más allá de los días del torneo.
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