En Sevilla, en el siglo XVI, se desarrolla la historia de Don Juan Tenorio, donde el honor, la muerte y el amor resurgen en un montaje que forma parte “de la historia cultural y teatral” de México.
La Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano regresa, luego del cese de actividades, con el clásico de José Zorrilla, con la dirección de Francisco Hernández y con un elenco encabezado por Beatriz Moreno, Moisés Suárez, Miguel Alonso y Daniela Pérez Acosta. Esta sátira se representará hasta el 7 de noviembre en el recién reinaugurado Teatro de la República.
La trama gira en torno a don Juan Tenorio y don Luis Mejía, quienes se encuentran reunidos en la hostería Del Laurel, para descifrar el ganador de una apuesta pactada tiempo atrás. Pero realizan un nuevo desafío. Don Luis reta a don Juan para que enamore a una novicia que esté por profesar; pero éste amenaza a su rival con quitarle a la mujer con la que se va a casar. Esa noche, ambos terminan encarcelados; y al lograr escapar comienzan las aventuras donde el honor y el amor son los protagonistas.
Francisco Hernández dijo que con música en vivo y 18 actores en escena llevarán al público a un viaje al pasado, pero con temas que cobran vigencia, en el recinto de la Tabacalera. Años atrás este tradicional montaje ha sido presentado en lugares que ofrecen una atmósfera muy peculiar, como en el Panteón de San Fernando o el Palacio Nacional.
Hernández destacó: “De hecho cuatro de integrantes del reparto, nos han acompañado desde que estrenamos Don Juan Tenorio en 2007; además hemos formado actores y público, lo cual habla de la calidad que tiene la obra”.
Sobre la importancia del montaje, Hernández dijo: “Además de que ha formado públicos casi desde la época de la Independencia a la actual; también compagina con las tradiciones de Día de Muertos, es decir convoca a los fallecidos a la mesa; pero también los mexicanos somos unos románticos e idealistas y en doña Inés observamos la pureza de lo que significa el amor. Queremos ser como don Juan por el espíritu de libertad, de emprendimiento de acciones, de transgredir todo aquello que margina y nos impone una norma”.
El director comentó que durante las funciones se rinde homenaje a Gonzalo Correa, “por 57 años de representar esta obra en la Ciudad de México. Es uno de los actores que más público ha formado en la historia teatral, con una labor particular, en traer esta tradición escénica”.


