Chile nuevamente da una sorpresa en las urnas. En las primarias presidenciales de la derecha y la izquierda de este domingo han resultado electos los dos candidatos que no eran los favoritos al comenzar la carrera, al menos de acuerdo a las encuestas. Por el oficialismo, el abogado independiente Sebastián Sichel (43 años), el único de los cuatro candidatos sin partido, le ganó al economista de la UDI Joaquín Lavín, que era el postulante tradicional del sector, por 48,8% contra 31,7%, con el 82% escrutado.
Por la izquierda, el diputado Gabriel Boric (egresado de Derecho, de 35 años) superó al alcalde comunista Daniel Jadue, por 60,09% contra 39,91%. Con una participación en torno al 18% del electorado, en un país con abstención estructural, se trata de un triunfo de los postulantes moderados de los respectivos sectores políticos.
Más información
El candidato de la izquierda, Boric, representa la renovación de una oposición que ha tenido la inmensa dificultad de nuevas figuras en las últimas décadas. Lo prueba que en los últimos 15 años. La única figura capaz de convocar a las mayorías fue la socialista Michelle Bachelet, que gobernó en dos ocasiones (2006-2010 y 2014-2018).
Liderazgo nuevo que emergió en medio de las protestas estudiantiles de 2011, Boric representa al Frente Amplio de izquierda, un conjunto de partidos políticos y movimientos que en la última década ha irrumpido en la escena política, conquistando importantes espacios.
El 11 de febrero pasado Boric cumplió 35 años. La edad mínima para postular a La Moneda, y fue uno de los dirigentes de izquierda que empujó el acuerdo de noviembre de 2019.


