En el artículo “La era de la novela corpo-satírica: como la palabrería de RRHH asaltó el léxico literario” publicado en el Diario El Mundo, la autora Ana Alonso nos habla de un fenómeno preocupante en la literatura actual: la influencia de la jerga corporativa en la narrativa. Según la autora, cada vez son más los libros que recurren a términos y frases propias del mundo empresarial, y esto puede tener consecuencias negativas en la calidad y la accesibilidad de la literatura.
Uno de los mayores problemas con la influencia de la jerga corporativa en la literatura es que puede dificultar la comprensión y el disfrute de las obras para los lectores. Muchas veces, los términos utilizados son específicos de un sector o una empresa en particular, y pueden resultar confusos o aburridos para aquellos que no están familiarizados con ellos. Además, el uso excesivo de este tipo de lenguaje puede resultar monótono y restar valor a la creatividad y originalidad de la obra.
Otra consecuencia preocupante de la presencia de la jerga corporativa en la literatura es que puede contribuir a la homogenización de la cultura. Como señala la autora en su artículo, cada vez son más los ámbitos de nuestra vida cotidiana que se ven influidos por los principios y valores empresariales, y esto puede llevar a una uniformización de los discursos y las ideas. La literatura, como forma de expresión artística y cultural, debería estar por encima de estas influencias y ser capaz de ofrecer una visión más amplia y rica del mundo.
Por último, cabe destacar que esta tendencia no es exclusiva de la literatura, sino que se extiende a otros ámbitos culturales como el cine o la música. A medida que la jerga corporativa va permeando en nuestra sociedad, también lo hace en nuestras obras culturales, lo que puede llevar a una pérdida de la originalidad y la diversidad en la creación artística. Por tanto, es importante estar alerta a este tipo de influencias y defender la importancia de la creatividad y la libertad en todas las formas de expresión cultural.
En conclusión, la presencia de la jerga corporativa en la literatura es un fenómeno preocupante que puede tener consecuencias negativas en la calidad y la diversidad de la cultura. Es importante estar conscientes de este problema y trabajar para defender la originalidad y la creatividad en todas las formas de expresión artística y cultural.
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