Un avión de la Secretaría de Marina de México ha viajado a Texas para repatriar los cuerpos de seis mexicanos que perdieron la vida en un trágico accidente aéreo. Este incidente ocurrió el 22 de diciembre de 2025, cuando una aeronave de apoyo médico se desplomó en Galveston. La misión, que estaba destinada a transportar a un niño con quemaduras severas, ha desatado una serie de homenajes y reflexiones sobre la naturaleza humanitaria de esta operación.
El avión, un King Air ANX-1209, despegó del Aeropuerto Internacional de Mérida y estaba a punto de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Scholes cuando se perdió la comunicación con la torre de control. A las 15:00 horas, solo diez minutos después de perder contacto, el avión se accidentó en la bahía de Galveston, envuelto en una densa niebla. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las labores de búsqueda, coordinadas con la Guardia Costera de Estados Unidos, se extendieron por más de un día hasta que el teniente Luis Enrique Castillo Terrones, la última de las víctimas, fue localizado.
De los ocho ocupantes, solo dos lograron sobrevivir: Julia Cruz, madre del menor Federico, y una enfermera, Míriam de Jesús Rosas. Ambas continúan en tratamiento hospitalario en Estados Unidos tras el impacto emocional y físico del accidente. El incidente dejó a familias devastadas y en duelo, con el Gobierno mexicano apoyando a los seres queridos de las víctimas durante este difícil proceso.
La repatriación de los cuerpos permitirá a las familias iniciar los trámites funerarios en México, eventos que serán acompañados de un homenaje organizado por la Secretaría de Marina. La ministra ha enfatizado el carácter humanitario de la misión, mientras se llevan a cabo investigaciones sobre las causas del desastre, lideradas por el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles con la colaboración de la Secretaría de Relaciones Exteriores y autoridades estadounidenses.
A medida que el análisis de la caja negra avanza, la incertidumbre persiste. Este trágico suceso pone de relieve la importancia y los riesgos de las misiones de apoyo médico, así como el sacrificio de quienes participan en ellas. La memoria de los fallecidos se honra en estos momentos de dolor, recordando al público la fragilidad de la vida y la dedicación hacia el bienestar de los demás.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


