Gal Costa, una de las grandes voces de la música brasileña, ha fallecido a los 77 años en São Paulo, según ha anunciado el periódico Folha de S. Paulo, que a su vez se remite al equipo de prensa de la cantante. Costa estaba en la ciudad, ya que tenía que haber actuado en la edición del Primavera Sound que se celebró en esa localidad brasileña el pasado fin de semana, un concierto que se canceló a última hora. La causa de la muerte es desconocida.
Desaparece así una intérprete fundamental del cancionero de su país. El presidente electo brasileño, Lula da Silva, la despidió con un emotivo mensaje: “Fue una de las más grandes cantantes del mundo, una de nuestras principales artistas para llevar el nombre y los sonidos de Brasil a todo el planeta. Su talento, técnica y audacia enriquecieron y renovaron nuestra cultura, formaron y marcaron la vida de millones de brasileños.
Trayectoria
La década de los setenta es de los grandes éxitos, como Legal (1970), publicado tras visitar en Londres a Veloso y a Gil, exiliado por la dictadura militar, o el álbum grabado en vivo Fa-Tal – Gal a todo vapor (1971). Después de estos discos, Costa se convirtió en una cantante muy popular, que no solo se alimentaba de las composiciones de Veloso. Desde entonces fue referente básico de la música brasileña.
En los años noventa se abrió al mercado internacional, a inicios del siglo XXI se centró un tiempo en su familia, en concreto en el cuidado de su hijo, antes de volver a grabar música en el disco Recanto (2012). En aquella charla con Columna Digital defendía el lanzamiento del álbum postrero de su carrera, Nenhuma dor (Sin dolor, en español), que reúne 10 duetos que versionaban canciones grabadas por Costa entre 1967 y 1981, un periodo en el que Brasil vivió bajo la dictadura militar: “Es importante que estas canciones se escuchen, porque parece que la gente no cambia. Siguen siendo los mismos, la militancia, la inconstancia, la falta de una visión más abierta del respeto a los demás, a las diferencias. Todo esto lo evidencian ahora los medios digitales. Hay mucho veneno, mucha maldad. La gente está demasiado tensa, demasiado vigilante, todo el mundo mira y condena a todo el mundo. Brasil necesita elegancia y pureza”.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


