La Organización Mundial de la Salud (OMS) omitió a México en su más reciente reporte sobre el brote internacional de viruela símica, a pesar de que el país registra una preocupante alza en contagios y muertes atribuibles a esta enfermedad.
El informe global publicado el 31 de julio por la OMS no incluyó datos sobre México, aunque las cifras oficiales del país revelan 131 nuevos casos tan solo en junio de 2025, más del doble que el total reportado conjuntamente por Estados Unidos (55), Canadá (9) y Argentina (17) durante ese mismo mes.
Desde 2022, México ha acumulado 4,454 casos de mpox, lo que representa el 6.42% del total en América. Sin embargo, el país concentra el 24.5% de las muertes atribuidas al virus en la región, con 37 fallecimientos hasta la fecha. Esta proporción implica una tasa de mortalidad casi cinco veces mayor que la de Estados Unidos (0.83% frente a 0.18%).
La tendencia creciente de contagios en 2025 ha sido constante: en enero se reportaron 5 casos, en febrero 23, en marzo 45, en abril 65, en mayo 114, y en junio 131. Esta progresión sugiere un posible descontrol de la transmisión local del virus, situación que no fue reflejada en el Reporte 56 de la OMS.
Expertos en salud pública han advertido que, si no se actúa con rapidez, la viruela símica podría pasar de ser un brote localizado a una transmisión comunitaria, lo que afectaría la movilidad internacional de los mexicanos, especialmente de cara al Mundial de Fútbol en 2026.
Pese a la urgencia, México aún no ha aprobado el uso de la vacuna Jynneos, ampliamente utilizada en Estados Unidos y Europa. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) inició en septiembre de 2024 el análisis de la solicitud para autorizar esta vacuna, pero hasta ahora no ha emitido resolución alguna.
Organizaciones como la Coalición Mexicana LGBTTTIQ+ y académicos como Jorge Saavedra y Ricardo Baruch han exigido al gobierno federal implementar una estrategia de vacunación dirigida a poblaciones de riesgo, especialmente personas con VIH o inmunosupresión. Hasta el momento, sus llamados no han sido atendidos.
El alto costo de la vacuna —estimado en 100 dólares por dosis— y la política de austeridad del gobierno mexicano podrían estar detrás del retraso. Además, en 2023, autoridades de salud como el secretario Jorge Alcocer cuestionaron públicamente la eficacia de Jynneos, a pesar de la evidencia internacional que respalda su uso.
La omisión de México en el informe de la OMS también plantea dudas sobre la calidad del intercambio de información entre autoridades nacionales e internacionales. Especialistas han llamado a fortalecer la vigilancia epidemiológica y a actuar con mayor transparencia para evitar que la situación se agrave aún más.
Ante la falta de acción, la viruela símica continúa avanzando en el país, con impactos no solo en la salud pública, sino también en la imagen internacional de México como un actor responsable en el manejo de crisis sanitarias.
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