Antes del acceso democratizado a Internet, realizar una tarea escolar implicaba la visita a papelerías para adquirir monografías o biografías de personajes históricos. Sin embargo, hoy en día, este tipo de productos ha quedado en desuso, ya que la información es fácilmente accesible en línea. Las papelerías, ante este cambio radical en el consumo, han enfrentado numerosos desafíos en la era digital.
En México, existen aproximadamente 369,035 papelerías que realizan comercio al por menor, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). A medida que la tecnología transforma la educación, muchas de estas tiendas se han visto forzadas a adaptarse rápidamente. Analaura Robles, de tan solo 22 años, es parte de esta transformación, siendo la segunda generación en el negocio familiar que su madre administra desde hace 33 años.
Analaura ha observado cómo los pedidos de monografías y biografías impresas han disminuido drásticamente desde 2016, cuando el uso del internet se disparó. Este cambio ha tenido un impacto directo en las ventas, lo que la llevó, junto a su madre, a donar productos descontinuados a escuelas y otros pequeños negocios que recién comienzan. La demanda ha cambiado, y productos que antes eran habituales, como hojas decoradas o materiales para manualidades, ahora son prácticamente solicitados.
La llegada de la pandemia supuso un golpe adicional para las papelerías, principalmente por el cierre de las escuelas. Durante este período, Analaura decidió aprovechar las redes sociales para promocionar su negocio, lo que le permitió mantener cierta actividad a pesar de que las ventas cayeron entre un 50% y un 60%. Con la transición a clases en línea, la necesidad de servicios de impresión aumentó, y comenzaron a recibir pedidos a través de WhatsApp, una estrategia que resultó clave para la estabilidad económica del negocio.
Los servicios de impresión han tomado relevancia, con tarifas que varían según el tipo de documento; dos pesos por copia y tres por impresión. Además, ofrecen la tramitación de documentos importantes, como el CURP, a un costo accesible, algo que resulta útil para la comunidad.
La experiencia adquirida durante momentos difíciles ha motivado a Analaura a involucrarse de lleno en la papelería familiar, apostando por la innovación y manteniéndose al tanto de las tendencias de mercado. Reconoció que los métodos de pago también han evolucionado, subrayando la importancia de aceptar tarjetas y transferencias, ya que muchos clientes ya no utilizan efectivo.
Con planes de expandir el negocio junto a su madre y mejorar el servicio al cliente, Analaura está comprometida en enfrentar los retos que presenta el futuro. El interés por adaptarse a las nuevas tendencias y demandas del mercado se presenta como una de las claves para la supervivencia en el competitivo entorno actual.
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