La policía ha recuperado el proyectil que mató a Halyna Hutchins en el rodaje de Rust. La bala que disparó el actor Alec Baldwin mientras ensayaba una escena del wéstern es fundamental para la investigación del caso que ha sacudido la industria de Hollywood. Los médicos lograron extraerla del hombro del director de la cinta, Joel Souza, adonde fue a parar después de impactar en Hutchins, directora de fotografía de la producción, según ha revelado este miércoles en una conferencia de prensa Adan Mendoza, el sheriff de la ciudad de Santa Fe, capital de Nuevo México, acompañado de la fiscal de distrito, Mary Carmack-Altwies. De momento, Mendoza solo ha confirmado que la bala se está analizando.
Las pesquisas se centran por el momento en tres personas: Baldwin, que fue quien disparó el revolver, que también está en manos de las autoridades; el primer asistente de dirección, Dave Halls, que le entregó el arma, y la encargada de la armería, Hannah Read-Gutierrez. “Habrá nuevas preguntas para quienes manejaron la pistola cuando estaba cargada. ¿Cómo pasó y si sabían que había una bala de verdad?”, añadió Mendoza.
La policía se ha incautado de 600 objetos en el rancho Bonanza Creek, ubicado al suroeste de Santa Fe, donde la película se rodaba desde el pasado 6 de octubre. Entre ellos se encuentran las tres armas que se usaron en el ensayo que resultó mortal. Según Mendoza, Baldwin tenía en sus manos un revólver Colt de cañón largo. La otra pistola tenía modificaciones en el carrusel que, al parecer, hacían que “no funcionara”. La tercera era de plástico y tampoco disparaba. La policía también tiene en su poder 500 proyectiles, entre balas de fogueo, falsas y otras que podrían ser reales, que fueron recogidos del rodaje en dos cajas, además de piezas sueltas. Este material ha sido entregado al FBI (policía federal) para que su laboratorio de Quantico determine cuántas balas de verdad había.
En la primera conferencia de prensa que concede la policía desde que se registró el fatídico accidente el jueves pasado, el sheriff ha informado de que el incidente no quedó captado por las cámaras, pero según el relato de los testigos se sabe que Baldwin ensayaba cómo desenfundar el arma mientras los técnicos movían una de las cámaras para quitarla de una sombra en una escena afuera de una iglesia. A pesar de ser una producción de casi 100 personas, en el momento del disparo solo había 16 presentes. En ese sitio fue recuperado el casquillo del proyectil que mató a Hutchins. “Seguiremos analizando las pruebas”, se ha limitado a afirmar Mendoza, quien no ha aportado datos de cómo llegó al sitio el proyectil. “No especularé sobre cómo llegaron al set. Eso será determinado cuando lo diga el laboratorio”, ha señalado.
La fiscal Mary Carmack-Altwies ha mostrado una extrema prudencia ante los periodistas. “No podemos hablar ahora de negligencia de ninguna de las partes. No por el momento”, dijo la encargada de la acusación ante las preguntas sobre si se presentarán cargos criminales en contra de Baldwin o los dos miembros de la producción que estaban encargados de revisar el arma antes de que esta fuera entregada al protagonista. “Todas las opciones están sobre la mesa”, ha dicho, antes de pedir tiempo para que llegue a su fin “una investigación crítica y muy seria”.
“La industria cinematográfica tiene un largo historial que demuestra que es seguro el manejo de armas de fuego en los rodajes, pero obviamente hubo algunas complacencias en este set”, apuntó Mendoza. El más presionado por las investigaciones es Halls, el asistente de dirección de Souza. Este fin de semana, la prensa estadounidense informó de que fue despedido en 2019 de la producción Freedom’s Path, que se filmaba en Arkansas, después de que un arma se disparara por accidente y ocasionara lesiones leves a un miembro del departamento de sonido. Halls fue expulsado del rodaje, según confirmó el productor de Freedom’s Path a la revista Deadline.
El rodaje de Rust había registrado otros accidentes relacionados con armas días antes del fatal incidente. Miembros de la producción se habían quejado de detonaciones de armas de fuego. “Hemos tenido tres descargas accidentales. Esto es muy inseguro”, alertó un integrante de la producción a uno de los productores en un mensaje de texto. La encargada de la armería, Hannah Read-Gutierrez, también ha sido señalada por sus propios colegas por su falta de experiencia. Con solo 24 años, esta era una de las primeras cintas en las que trabajaba. Estaba encargada, como manda la industria, del manejo y revisión de las armas. Lo hacía para un wéstern de época donde las pistolas son parte fundamental del atrezo.
En la rueda de prensa, Mendoza también fue interrogado sobre la veracidad de una información publicada en la prensa local en estos últimos días que afirmaba que pocos días antes del accidente los miembros del equipo técnico de la película habían usado las armas de utilería y balas reales para jugar a disparar contra latas de cerveza vacías cerca de la localización del rodaje. El policía aseguró que también se estaba investigando ese asunto, sin confirmar si era cierto o no.


