Por Lya Gutiérrez Quintanilla
Fíjense queridos lectores que en nuestro país existe una ilustre y benemérita institución desde la primera mitad del siglo XIX fundada en 1833, cuando grandes personajes se esforzaban por crear México una vez consolidada nuestra Independencia, y ésta es la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, primera sociedad científica del continente americano y la cuarta en el mundo. Cabe resaltar que éste logro se hizo con el apoyo de varias instituciones del gobierno y con el decisivo soporte del entonces presidente don Valentín Gómez Farías.
Investigo y así leo de doctos escritores e historiadores el interesante relato que lo escribo y lo comparto con ustedes. En ese tiempo, una vez que se consumó y se declaró México oficialmente independiente, urgía definir la cartografía del nuevo país. Por lo que la fecha exacta quedó inscrita para la historia, cuando los conflictos de autonomía nacional, iniciados en 16 de septiembre de 1810, terminan con la entrada triunfal del Ejército Trigarante a la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821. Ese día se firma la consumación de la Independencia de México con lo que la Nueva España se convierte en un inicial Imperio mexicano, efímera monarquía independiente que, tras fuerte actividad armada como rechazo, dio paso a una república federal en 1823.
Cabe resaltar que el movimiento de autodeterminación del pueblo de México tuvo como marco de inspiración la Ilustración que floreció entre los siglos XVI y XVII y continuó con las revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII. Ya por esa época, la élite ilustrada comenzaba a reflexionar acerca de las ideas de soberanía popular y las relaciones entre la España peninsular y el resto del imperio. Así continuaron hasta desembocar con nuestro sólido inicio libertario y ya firmado, consumado y reconocido, había de construir, en aquellos tiempos, la nueva nación mexicana para definir sus distintas regiones y sus nuevas fronteras.
Vean lo fascinante que fue la creación de la SMGE cuando sus primeros miembros exploraban una temática muy amplia que abarcó tanto la fisiografía de todo el territorio, sus recursos naturales, su producción y su potencial de desarrollo. También se incluyó el registro de la población en sus aspectos demográficos, étnicos y lingüísticos. Los primeros resultados se dieron cuando el ingeniero Antonio García Cubas logró terminar la primera carta general en 1850 y con el apoyo del ministro de Fomento Público publicó su primera obra, el Atlas Geográfico, Estadístico e Histórico de la República Mexicana, digno sucesor en la SMGE del insigne don Manuel Orozco y Berra.
Hay que notar que aquellos primeros presidentes de la SMGE vivieron en medio de un siglo turbulento, inestable y dividido entre liberales y conservadores. Los gobiernos que conformaban estas facciones se sucedían rápidamente; los golpes de Estado y los pronunciamientos estaban a la orden del día. No obstante, la difícil situación política y económica por la que atravesaba el país, los grupos políticos en pugna estaban preocupados por registrar las riquezas y conocer las posibilidades de desarrollo de México, de ahí la prioridad que se concedía a la geografía y a las ciencias relacionadas con ésta.
Cabe resaltar que, ya ingresado García Cubas, su primer trabajo fue la copia de la maltraída Carta General elaborada por el SMGE pero aún inédita y aunque el proyecto no prosperó, sí resaltó la necesidad de explorar y resaltar el mapa geográfico de la nueva nación.
Otro de los presidentes de la SMGE, don Miguel Lerdo de Tejada, autor de la Ley Lerdo, la primera Ley de Reforma, contribuyó a esta necesidad y a pesar de su prematuro fallecimiento a los 48 años de edad, al morir, siendo el 7º. presidente de la SMGE, ya había publicado varios trabajos, entre ellos: Cuadro Sinóptico de la República Mexicana, en1850. Comercio Exterior de México, desde la Conquista hasta hoy. Publicado en 1853, y Apuntes históricos de la Heroica Ciudad de Vera-Cruz, escrito a partir de 1850 y publicado en 1858. Actualmente la SMGE contribuye a la investigación, análisis y comprensión de los principales problemas de la nación al través de sus 55 academias especializadas y sus sociedades correspondientes en el país, como los trabajos del Congreso Analítico del Agua auspiciado por el actual presidente don Hugo Castro Aranda en el que región por región de México se analizó la situación real del agua, en relación a la población y a los cultivos. Interesantísimo aporte que la SMGE ofrece a las autoridades respectivas.
Y seguiré con el importante evento de ingreso de 22 nuevos miembros a la SMGE ocurrido ayer en el Claustro del Museo de la Ciudad de Cuernavaca. Hasta el próximo miércoles.
Grandes mexicanos forjaron la nación en un turbulento siglo inestable y dividido entre liberales y conservadores, federales y centralistas, republicanos y monárquicos. Y como uno más entre ellos, mi tatarabuelo, Miguel Lerdo de Tejada, 7º. Presidente de la SMGE que cuando moría en 1861 por una epidemia, Juárez paró su gira presidencial y acudió a agradecerle su trabajo hecho a favor de México.
Información de origen:
https://www.lajornadamorelos.mx/opinion/escribir-lo-que-vale-la-pena-no-olvidar-24/


