La supercomputadora Coatlicue, un ambicioso proyecto que redefine la capacidad de procesamiento de información en México, será erigida en la unidad Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Esta formidable máquina no solo representará una inversión pública de aproximadamente 6,000 millones de pesos, sino que se convertirá en una herramienta clave para abordar desafíos que hoy superan la infraestructura computacional del país.
Anunciada durante la instalación del Comité Técnico de la Infraestructura de Supercómputo Coatlicue, esta supercomputadora alcanzará una impresionante capacidad de procesamiento de 314 petaflops, lo que equivale a 314,000 billones de operaciones por segundo. Su diseño incluirá cerca de 14,480 unidades de procesamiento gráfico en aproximadamente 7,500 chasis y 200 gabinetes, ofreciendo una potencia comparable a la de entre 375,000 y 400,000 computadoras convencionales operando simultáneamente.
Aunque la construcción de Coatlicue se proyecta para finalizar en un plazo cercano a dos años, el Programa Mexicano de Supercómputo ha comenzado a utilizar la infraestructura MareNostrum 5 del Barcelona Supercomputing Center desde marzo para procesar información meteorológica y climatológica. Este enfoque es fundamental, ya que mejorará la resolución espacial y temporal de los datos del Servicio Meteorológico Nacional, permitiendo pronósticos más precisos sobre fenómenos climáticos extremos, como ciclones, sequías y olas de calor.
Un aspecto destacado del proyecto es su aplicabilidad en múltiples áreas. En el sector energético, Petróleos Mexicanos (Pemex) se beneficiará al procesar grandes volúmenes de datos sísmicos y geológicos, optimizando la identificación de yacimientos de hidrocarburos. A través de esta supercomputadora, el gobierno busca ofrecer una capacidad pública de supercómputo a Pemex y otras instituciones, superando las limitaciones de una infraestructura fragmentada.
Además, Coatlicue jugará un papel crucial en el ámbito fiscal. La supercomputadora analizará bases de datos del Servicio de Administración Tributaria y aduanas, lo que facilitará la detección de patrones de evasión fiscal y comprobantes apócrifos mediante el procesamiento masivo de facturas y operaciones. Este enfoque es esencial para combatir las prácticas de corrupción que afectan al sistema tributario.
En el campo de la salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social ya trabaja en optimizar su sistema de citas; sin embargo, la futura infraestructura de Coatlicue permitirá procesar expedientes clínicos y datos epidemiológicos con mayor rapidez. También se abrirá la puerta al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y al análisis de la producción científica, que actualmente enfrenta dificultades debido a limitaciones de recursos.
Coatlicue estará en la cúspide del Clúster Nacional de Supercómputo, una red que integrará equipos de universidades y centros públicos, alcanzando un total de 9.45 petaflops y más de 10,000 terabytes de almacenamiento. La colaboración se extiende a instituciones como la UNAM, el Tecnológico Nacional de México, Infotec y el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica.
La instalación de esta supercomputadora en Zacatenco colocará al IPN en el centro operativo del proyecto, gracias a acuerdos con la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, así como un protocolo de colaboración con el Barcelona Supercomputing Center. El comité técnico, que incluye a diversas instituciones relevantes, será encargado de decidir la distribución de recursos y los proyectos prioritarios que accederán a la infraestructura.
Con Coatlicue, México se embarca en una era de supercómputo que promete revolucionar sectores esenciales para el desarrollo del país, facilitando la toma de decisiones críticas en meteorología, energía, fiscalización y salud. Este avance no solo coloca a México en una posición competitiva a nivel mundial, sino que también refuerza el compromiso del país con la innovación y la mejora del bienestar social.
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