En agosto de 2013, GetEasy emergió en Macao, Portugal, con un modelo de negocio que despertaría alarmas en todo el mundo. Inicialmente establecido como una sociedad mercantil dedicada al alquiler de maquinaria y bienes tangibles, rápidamente se transformó en un esquema diseñado para captar inversiones a través de promesas engañosas. La operación se inspiró en un modelo previamente cuestionado en Brasil, donde BBOM, ligado a Embrasystem-Tecnología em Sistemas, fue investigado por fraude piramidal.
El entramado cambió varias veces de nombre – BBOM, GetEasy, Lgetmania y finalmente, ViConcept – pero su núcleo permaneció inalterado: los usuarios necesitaban realizar mínimas acciones para obtener ganancias. Un simple “pack” de producto, comprado por un afiliado, prometía una devolución mensual que sería casi instantánea después de un corto periodo. Por ejemplo, los 1,200 euros invertidos podrían generar un retorno de 3,600 euros en un año, más bonos y otros incentivos atractivos.
Sin embargo, tras captar más de 22 millones de euros de particulares, la empresa falló en cumplir sus promesas, dejando un rastro de más de 10,000 víctimas en 33 países. Este fraude funcionaba también gracias a una oficina en Macao, diseñada para blanquear dinero mientras daba una falsa impresión de solidez internacional.
Los líderes de GetEasy, Tiago Fontoura y Pedro Mira Godinho, junto con Antonio dos Loios, utilizaron plataformas digitales para atraer nuevos inversores, prometiendo riqueza sin esfuerzo. La entrega de equipos de geolocalización, supuestamente alquilados a empresas asociadas, representaba solo un escueto telón de fondo para un esquema más siniestro, en el que la captación de fondos se realizaba a través de una pirámide de reclutadores, incentivados por “puntos” que podían cambiarse por lujosos premios.
En septiembre de 2014, Fontoura anunció una “fusión mundial” que dio lugar a la creación de Getmania, buscando así mitigar la falta de pagos y restaurar la confianza de los inversores. Sin embargo, esta estrategia no detuvo el colapso. En noviembre de 2014, tanto el Banco de Portugal como la Autorité des Marchés Financiers de Francia señalaron que GetEasy operaba sin las debidas autorizaciones. En Quebec, el organismo regulador bloqueó las operaciones de la organización.
La situación culminó en junio de 2015, cuando Fontoura fue detenido en Túnez, acusado de defraudar a más de 40,000 personas. Posteriormente, en enero de 2016, se desmanteló la organización en España, resultando en la captura de varios administradores que operaban más de 100 sociedades fachada. La Guardia Civil estimó que el número de afectados superaba los 10,500, con un desfalco patrimonial calculado en 317 millones de euros.
La Audiencia Nacional de España condenó a Fontoura a 10 años y medio de prisión y a devolver 31 millones de euros a las víctimas. La Fiscalía de Portugal también lanzó acusaciones por blanqueo y estafa, destacando la magnitud de un fraude con repercusiones internacionales que aún resuena en las comunidades afectadas.
Actualización a 2026-03-09 10:48:00: La saga judicial sigue en desarrollo, mientras se recupera el capital defraudado y se indagan otras posibles complicidades.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


