Lo primero que se percibe al tener en la mano el Galaxy Z Fold7 es un cambio notable. Samsung ha logrado que su dispositivo plegable más avanzado sea más delgado, ligero y, sobre todo, más cómodo de manejar. Aunque la evolución respecto a la generación anterior no sea tan aparente en imágenes, es el contacto físico el que realmente revela la experiencia renovada.
El diseño se mantiene reconocible, pero ahora ofrece una sensación diferente. Se ha perdido un poco de la robustez industrial que caracterizaba al Galaxy Z Fold6, y se ha tomado una decisión arriesgada: la eliminación de la compatibilidad con el S Pen, un elemento clave que tantos usuarios apreciaban.
En cuanto al Galaxy Z Flip7, también presenta interesantes modificaciones. Aunque su apariencia externa no ha cambiado drásticamente, su solidez y uniformidad mejoradas son notables. Un cambio visual significativo es que la pantalla exterior ahora ocupa más espacio que nunca.
Este año, Samsung también ha introducido un nuevo modelo: el Galaxy Z Flip7 FE, que, aunque no será el foco de esta revisión, busca ofrecer una opción más accesible en la familia de dispositivos plegables.
La ficha técnica del Galaxy Z Fold7 y el Galaxy Z Flip7 destaca diferencias clave. En términos de dimensiones y peso, el Fold7 cerrado mide 72.8 x 158.4 x 8.9 mm, mientras que el Flip7, en su forma cerrada, tiene dimensiones de 75.2 x 85.5 x 13.7 mm. La pantalla externa del Fold7 cuenta con 6.5 pulgadas FHD+, mientras que la del Flip7 es de 4.1 pulgadas Super AMOLED.
Ambos modelos se destacan por su rendimiento. El Fold7 incorpora el potente procesador Snapdragon 8 Elite, optimizado junto a Samsung, lo que garantiza una experiencia fluida y rápida. El compromiso de Samsung con actualizaciones de software se mantiene firme con la llegada de Android 16.
Por otro lado, el Galaxy Z Flip7 ahora utiliza el procesador Exynos 2300. Adicionalmente, este modelo soporta Samsung DeX, una función que antes estaba reservada a dispositivos de gama alta, indicativo de la madurez del formato plegable.
Samsung ha mejorado también la batería del Flip7, aumentando su capacidad a 4,300 mAh, buscando así mayor autonomía. En lo que respecta al diseño de la cámara, el Fold7 presenta un módulo más estilizado, con una cámara principal de 200 MP, un avance significativo respecto a su predecesor. En el Flip7, se han implementado gestos interactivos que permiten aplicar filtros en tiempo real al tomar selfies.
Ambos dispositivos mantienen funciones de software de generaciones anteriores, pero también introducen personalización adicional en sus pantallas exteriores. La evolución de estos modelos no solo marca un avance tecnológico, sino que también refleja una mayor sofisticación en el diseño, buscando atraer a distintos tipos de usuarios.
A pesar del aumento de precio del Fold7, que parte de los 2,109 euros, mientras que el Flip7 se mantiene en 1,209 euros, ambos buscan ofrecer algo único en un mercado cada vez más competitivo. Estos dispositivos apuntan a diferentes tipos de usuarios: el Flip7 se dirige a un público más joven y creativo, mientras que el Fold7 está diseñado para quienes buscan una experiencia más profesional y premium.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


