Nicolás Laprovittola ya es oficialmente jugador del Barcelona. El viaje del base argentino (31 años y 1,86m) rumbo al Palau procedente del Madrid es el tercer intercambio directo entre los dos grandes del baloncesto español en este mes de julio. El francés Thomas Heurtel y el húngaro Adam Hanga cambiaron antes la camiseta azulgrana por la blanca en la reconstrucción del equipo de Laso y ahora es Laprovittola el que se suma a la histórica lista de los jugadores que tomaron el puente aéreo para completar la sala de máquinas de Jasikevicius.
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Un total de 17 traspasos entre ambos clubes en la era ACB, que se inauguraron en 1990 con el cambio del puertorriqueño José Piculín Ortíz, que tras un curso como madridista jugó dos temporadas en el conjunto culé. Posteriormente, Dejan Bodiroga ganó la Recopa con el Madrid en 1997 y lideró también al célebre Barça del triplete (Euroliga, Liga y Copa) en 2003. El polaco Maciej Lampe pasó de joven promesa madridista a comienzos de siglo a quitarle la liga de 2014 a los blancos en el Palau. Y Nikola Mirotic y Ante Tomic formaron pareja interior en el Madrid entre 2010 y 2012, primero con Messina y luego con Laso, y se reencontraron un curso, en 2019, en el Palau tras el sonado fichaje del hispano-montenegrino procedente de los Milwaukee Bucks.
Hasta los tres trasvases directos de este mes, solo seis cambios de camiseta fueron sin transición ni otros clubes de por medio: los de Piculín, Djordjevic, Digbeu, Hawkins, Pepe Sánchez y Tomic. En total, seis viajes del Madrid al Barça y 11 del Barça al Madrid. El último, el de Laprovittola, un trotamundos de la canasta que, desde que salió de Argentina en 2013 (tras siete años en Lanús), cuenta nueve equipos en nueve temporadas. “Mi carrera fue un viaje loco”, reconoció Lapro tras recoger el mvp de la temporada 2018-2019 con el Joventut.
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En verano de 2016 —tras un paso fugaz por Estudiantes y después de sus dos primeras experiencias exóticas, en Río de Janeiro (Flemengo) y Vilna (Lietuvos)—, Laprovittola realizó la pretemporada con los San Antonio Spurs, donde estaban sus compatriotas Ginóbili y Garino y en octubre Popovich le reclutó definitivamente para empezar el curso, aunque la apuesta languideció rápido. Disputó 18 partidos (3,3 puntos, 1,6 asistencias y 9,7 minutos de media) en la meca estadounidense antes de hacer las maletas de vuelta a España, esta vez al Baskonia, donde jugó entre enero y junio de 2017. T
ampoco cuajó la apuesta y se marchó lejos a rumiar la decepción, a San Petesburgo. De allí lo rescató el Joventut, donde vivió su temporada y media más feliz y dejó para el recuerdo su trance en los cuartos de la Copa del Rey de 2019 ante el Baskonia: con 36 puntos, 7 asistencias, 9 faltas recibidas y 50 créditos de valoración, que le abrieron un hueco en la historia del torneo. Llegó al Madrid ese 2109, como mvp de la Liga y subcampeón del mundo con Argentina, pero su manejo no cuajó nunca en el estilo de Laso, sin con Campazzo ni sin él.


