La familia real británica ha publicado sus cuentas anuales, en las que se da a conocer que la monarquía le costó al contribuyente un total de 102 millones de euros, siendo el 60% para las tareas y gastos de personal de Isabel II (tiene 500 trabajadores a su cargo solo en Londres) y de su familia, mientras que el otro 40% se destinó para arreglos de palacio. Eso supone unos 21 millones más que el año anterior a causa de las obras en Buckingham (solo la mejora de su cubierta ha costado casi 600.000 euros). Además, los ingresos aportados por la reina se redujeron a la mitad a causa de la falta de turistas. Pero las cuentas desvelan más detalles, que han explicado portavoces de palacio y que dejan en entredicho algunas informaciones anteriores.
Es el caso de las cuentas de Enrique de Inglaterra y Meghan Markle. En su entrevista con Oprah Winfrey el pasado mes de marzo, la pareja explicó que se les había cortado toda ayuda financiera desde que salieron de la institución, en marzo de 2020. Enrique explicó que “el primer trimestre” del año pasado habían dejado de recibir fondos y que había tenido que vivir con la herencia de Diana. “Con lo que mi madre me dejó”, dijo exactamente.
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Pero ahora un portavoz de alto rango de Clarence House, es decir, de la residencia del príncipe Carlos, padre de Enrique, ha contradicho estas declaraciones en toda la prensa británica. “Como recordarán, en enero de 2020 los duques anunciaron que dejarían de ser miembros activos de la familia real británica, y el duque explicó que trabajarían para convertirse en independientes económicamente”, contaba el portavoz. “El príncipe de Gales les asignó una suma sustancial para apoyarles en esa transición. Esa financiación acabó el verano del año pasado. La pareja es ahora independiente en el ámbito financiero”, relataba, para rematar: “No traiciono a nadie cuando digo que han tenido gran éxito en su independencia financiera”. Con ello hacía referencia a los acuerdos con, entre otras, Netflix, Spotify o Apple TV que han firmado a lo largo de estos meses.
Por tanto, el palacio da una versión contradictoria a lo que había contado Enrique, que se quejaba tanto de la falta de apoyo financiero como de la nula relación con su padre desde que se marchó, en marzo. El portavoz fue preguntado sobre esas dos versiones, contrapuestas, y afirmó: “Todo lo que puedo ofrecerles son los datos”.
Según las cuentas de Clarence House, Carlos les dio a sus dos hijos, Guillermo y Enrique, un total de 4,45 millones de libras durante el ejercicio 2020/2021, es decir, unos 5,2 millones de euros. Esa cifra es 1,3 millones menor que la del ejercicio 2019/2020, que fue la última en la que los duques de Sussex fueron miembros activos de la familia. El informe no desglosa cómo se han repartido esos cinco millones y los portavoces han declinado aclararlo.


