La Asociación de Bancos de México (ABM) ha salido al paso de la información errónea sobre su capacidad para fijar tasas de intercambio en el procesamiento de pagos con tarjeta. Su presidente, Emilio Romano, aclaró que la ABM no tiene la facultad para determinar estas tasas, especialmente en el contexto de la reciente controversia que involucra al sector educativo.
“Es falso que la ABM fije o defina tasas de intercambio. No tenemos la facultad ni aplicamos tasas de intercambio”, enfatizó Romano en una conferencia de prensa. La tasa de intercambio, explicó, es un costo que los bancos adquirentes deben pagar a los bancos emisores cada vez que un cliente utiliza su tarjeta de crédito o débito para realizar una compra.
Este asunto ha cobrado relevancia tras las inquietudes de la Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP), que expresó su rechazo a una supuesta medida que contemplaba la eliminación de la tasa del 0% para el sector educativo, una práctica que ha estado vigente desde hace años. De llevarse a cabo, tal cambio podría resultar en un incremento significativo de los costos operativos para estas instituciones.
Romano destacó que las tasas de intercambio son establecidas por los emisores en colaboración con las Cámaras de Compensación del Banco de México. La ABM, en este contexto, se limita a facilitar la coordinación de las cuotas, sin intervenir directamente en su fijación. “Los establecimientos, incluidas las escuelas privadas, pueden negociar libremente sus comisiones con el acreedor de su elección, buscando así el mejor precio disponible en el mercado”, afirmó.
Además, el líder de la ABM subrayó que en el ecosistema financiero, se realizan ajustes para asegurar que las tasas de intercambio se adapten a la naturaleza de cada tipo de comercio, aunque esto no necesariamente implique un aumento o reducción en las cuotas. “Hemos detectado que hay clasificaciones que no están bien ordenadas, y todo el ecosistema está en un constante esfuerzo por reorganizar este esquema de manera rutinaria”, añadió.
La ABM se está acercando a los sectores preocupados para abordar sus preguntas y aclarar la confusión generada. Es un momento crucial para las instituciones educativas, ya que cualquier modificación en las tarifas de intercambio podría reflejarse directamente en las colegiaturas, impactando a familias y comunidades enteras.
En resumen, la posición de la ABM es clara: no tiene la capacidad para regular estas tasas y promueve un entorno de competencia que permita a los comercios optimizar sus costos. Las informaciones que circulan sugiriendo lo contrario son incorrectas, y la Asociación está dispuesta a esclarecer cualquier malentendido que haya surgido en torno a este tema.
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