Al cineasta Luis Estrada le llevó más de 30 años llevar a la pantalla uno de sus sueños más anhelados: adaptar la famosa novela “Las muertas” de Jorge Ibargüengoitia. Aunque inicialmente su visión era un largometraje, la transformación final del proyecto se convirtió en una serie de seis episodios, un esfuerzo sin precedentes, ya que fue dirigido completamente por él.
Estrada, oriundo de la Ciudad de México, se muestra entusiasmado en su reciente entrevista, expresando su satisfacción por lograr una fiel adaptación del texto literario al ámbito cinematográfico. La serie, prevista para estrenarse el 10 de septiembre en Netflix, es una profunda exploración del oscuro legado de las hermanas Baladro, conocidas como “Las Poquianchis”, quienes en los años sesenta establecieron un imperio de prostíbulos en México. Esta historia, trágica y alarmante, revela la rutina de la trata de personas, centrándose en la explotación de mujeres jóvenes de familias humildes.
El meticuloso proceso de creación de la serie implicó dos años de arduo trabajo en la elaboración de una carpeta de producción exhaustiva, que incluía ilustraciones, tramas y detalles sobre el vestuario y las locaciones. La historia de las hermanas Baladro se desarrolla en los ficticios estados de Plan de Abajo y Mezcala, destacando una crítica sociopolítica a los problemas que persisten en la sociedad mexicana contemporánea.
La serie fue el resultado de una investigación exhaustiva de seis meses y involucró a más de 150 actores y actrices, así como a 5,000 extras. Con un total de 220 sets construidos y un rodaje que se extendió por 21 semanas, el proyecto superó incluso el tiempo invertido en producciones previas del director, evidenciando la ambición y dedicación detrás de esta obra monumental.
El elenco principal incluye a Paulina Gaitán y Arcelia Ramírez en los papeles de Serafina y Arcángela Baladro, respectivamente, junto con un talentoso grupo de actores que han colaborado previamente con Estrada. En su intento de adaptar la ironía característica de Ibargüengoitia, el director subraya cómo la novela original posee una estructura similar a un guion cinematográfico, lo que facilitó el traslado al lenguaje visual sin perder la esencia de la historia.
A lo largo de su trayectoria, Estrada ha explorado temas que reflejan la situación social de México, y esta serie no es la excepción. La obra de Ibargüengoitia, aunque centrada en eventos del pasado, sigue resonando con problemáticas actuales como la corrupción, la impunidad y la violencia. Estrada enfatiza que, a pesar de ser una adaptación de hechos reales, el relato tiene un tono de sátira que permite a los espectadores reflexionar sobre el lado oscuro de la humanidad y las circunstancias que llevan a la falta de salvación para sus personajes.
El resultado final es una producción ambiciosa que refleja el compromiso de Estrada con una narrativa compleja y provocadora; una serie que busca no solo entretener sino también confrontar a la audiencia con un espejo de las realidades sociales que enfrenta el país. Su estreno en Netflix promete alcanzar a un amplio público, destacando la inquietante historia y el talento de un equipo comprometido que ha trabajado arduamente para hacer justicia a la obra de Ibargüengoitia.
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