La evolución del mercado inmobiliario en México ha tomado rumbos inesperados. Un siglo atrás, la zona conocida hoy como Lomas de Chapultepec era considerada el epítome de la exclusividad. Sin embargo, la realidad ha cambiado drásticamente, y hoy se enfrenta a la competencia de lugares como la III Sección de Polanco, donde los precios promedios por metro cuadrado alcanzan los 94 mil 839 pesos. Esto contrasta marcadamente con Lomas de Chapultepec, que, aunque sus propiedades siguen siendo caras, tienen un costo promedio de 88 mil 479 pesos por metro cuadrado, según datos de Banorte.
El encarecimiento de la vivienda no se limita a la Ciudad de México; en San Pedro Garza García, Nuevo León, los precios han superado los 105 mil pesos por metro cuadrado, un fenómeno que desafía las teorías económicas tradicionales. Este auge en precios refleja una demanda alta de vivienda en la capital, incluso superior a la de Monterrey y sus alrededores, pero también indica que la capacidad de pago de los potenciales compradores ha llegado a un límite.
Este fenómeno se hace evidente en una ciudad donde cada vez más treintañeros se ven obligados a compartir departamentos, buscando alivio a su falta de solvencia mientras consumen café de especialidad y portan lo último en tecnología. Es un signo palpable de una economía que históricamente ha estado estancada y que ahora responde a medidas gubernamentales que priorizan constructos más que realidades económicas.
La estrategia del gobierno, a través del Programa de Vivienda para el Bienestar, busca subsanar las necesidades de quienes viven en condiciones de alta marginación, pero corre el riesgo de ignorar a quienes, sin ser ricos, han aspirado a una mejor calidad de vida. En la Ciudad de México, los desafíos económicos han resultado en un entorno en el que se limitan las oportunidades de trabajo, especialmente en sectores que brindan ingresos sostenibles.
A pesar de un incremento de solo el 4.9% en los precios de vivienda en la Ciudad de México en el último año, en Nuevo León los precios han experimentado un ascenso del 9.3%. Esto plantea una inquietante cuestión sobre la movilidad de quienes buscan oportunidades en un entorno que parece tener más obstáculos que soluciones.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ha reportado una disminución del 1.7% en el número de pasajeros en 2025, mientras que en Monterrey y Mérida los números aumentan significativamente, lo que sugiere un cambio en las preferencias de movilidad y oportunidades. Hoy en día, encontrar una vivienda por menos de dos millones de pesos en áreas bien comunicadas es un reto considerable.
Quienes residen en la capital deben cuestionar si el estilo de vida que persiguen está alineado con la realidad que enfrentan. La Ciudad de México, una vez deslumbrante para las generaciones más jóvenes, se está tornando en un lugar del que muchos desean escapar.
La encrucijada actual invita a reflexionar sobre el futuro de una metrópoli que, a pesar de sus desafíos, sigue siendo un eje crucial en el panorama económico del país. Adaptarse a estas circunstancias es vital para garantizar que los nuevos talentos encuentren un lugar donde prosperar, en lugar de buscar refugio en otros horizontes.
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