En el corazón de París, donde el río Sena bordea la historia y la cultura, se ha inaugurado una innovadora librería flotante que está capturando la atención de residentes y turistas por igual. Bautizada como Nanna, esta barcaza ha encontrado su hogar en el pintoresco Quai de Montebello, cerca de la emblemática Catedral de Notre Dame, y promete convertirse en un punto de referencia cultural.
Con más de 5,000 títulos a disposición, Nanna ofrece una experiencia única para los amantes de los libros. Los visitantes pueden explorar clásicos de la literatura francesa y universal, poesía y teatro, con un enfoque especial en las obras de autoras. A diferencia de las librerías tradicionales, Nanna funciona en un modelo de autoservicio, permitiendo a los usuarios llevarse los libros sin necesidad de devolverlos. Este enfoque busca fomentar un intercambio libre y un acercamiento más personal a la literatura.
Nicolas Laugero Lasserre, cofundador del proyecto, subraya la conexión íntima entre el Sena y la vida artística de París. “El Sena siempre ha sido una fuente de inspiración para artistas y poetas. Situar esta barcaza literaria sobre el agua tiene todo el sentido”, explica Lasserre. La iniciativa no solo busca ofrecer acceso a libros, sino también servir como un espacio de encuentro, donde se organizan actividades nocturnas, incluyendo sesiones de DJ, encuentros literarios y un bar para los visitantes.
Esta propuesta surge en un momento crítico para el sector librero en Francia. De acuerdo con el Centre national du Livre, en 2025 se cerraron más librerías de las que abrieron, un hecho que resalta la fragilidad del mercado. Nanna aspira a contrarrestar esta tendencia, no solo invitando a la gente a disfrutar de los libros, sino también creando un ambiente propicio para nuevas experiencias culturales.
El atractivo de Nanna radica también en su ubicación. Con vistas directas a Notre Dame y la ribera del Sena, la barcaza busca consolidarse como un referente cultural en la capital francesa. Su apertura, que no exige ningún tipo de membresía ni pago por el acceso, es una invitación abierta a todos, desde ávidos lectores hasta aquellos que buscan nuevas formas de interacción cultural.
El proyecto permanecerá amarrado en el Quai de Montebello durante al menos diez años, convirtiéndose en un laboratorio viviente para explorar nuevas formas de acercar la literatura a la sociedad parisina. Con iniciativas como esta, se espera revitalizar la relación entre el público y la lectura, sosteniendo así la diversidad editorial en una época donde el acceso a la cultura es más crucial que nunca.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


