La autora Jane Smiley dijo que los niños no deberían leer libros bonitos y dulces, ya que no aprenderán nada de ellos. En cambio, Smiley cree que los niños necesitan leer libros que desafíen sus mentes y les enseñen nuevas cosas. Según la autora, la literatura infantil actual está demasiado centrada en la felicidad y la resolución fácil de los problemas, y esto no prepara a los niños para enfrentar los desafíos del mundo real.
Smiley también señaló que los libros más oscuros y complicados pueden ayudar a los niños a desarrollar su empatía y comprensión de la vida. Cuando los niños leen sobre personajes que luchan con problemas difíciles, como la pobreza, la injusticia o la discriminación, pueden comenzar a comprender la complejidad del mundo y desarrollar un sentido de compasión por los demás. Además, leer libros difíciles puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades lingüísticas y cognitivas más avanzadas, lo que los ayudará a tener éxito en la escuela y en la vida.
Por supuesto, algunos padres pueden preocuparse de que leer libros oscuros o complicados pueda ser demasiado difícil para los jóvenes lectores y causarles estrés o ansiedad. Sin embargo, Smiley argumenta que los niños tienen una capacidad sorprendente para lidiar con temas difíciles y que la literatura infantil puede ser una herramienta poderosa para ayudarlos a crecer y madurar de manera saludable.
En última instancia, la perspectiva de Smiley sobre la literatura infantil es importante porque nos recuerda que la educación no debería ser simplemente sobre lo que es fácil o agradable. En lugar de eso, debería ser una herramienta para empoderar a los niños y prepararlos para enfrentar los desafíos del mundo real. Al elegir los libros adecuados para nuestros hijos, podemos ayudarles a desarrollar habilidades importantes como la empatía, la comprensión y la resolución de problemas, y equiparlos para un futuro exitoso.
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