En un esfuerzo por modernizar la estructura del fútbol mexicano, Francisco Iturbide, presidente ejecutivo de la Liga MX, ha introducido una nueva pirámide que abarca todos los niveles de competencia, incluyendo la Liga de Expansión, la Segunda y Tercera División, así como el Sector Amateur. Esta iniciativa, que se ha gestado desde diciembre de 2024, busca actualizar el organismo y alinearlo con las mejores prácticas de las ligas más prestigiosas del mundo.
En una reciente entrevista, Iturbide subrayó las limitaciones actuales del sistema, señalando que el ascenso y descenso, tal como se conoce, no es viable en la actualidad. “Hoy en día como están las cosas, no cabe (el ascenso y descenso)”, afirmó, instando a la paciencia mientras se presenta un plan de desarrollo a futuro. La Liga MX, en su estado presente, opera como una liga cerrada basada en franquicias. Según Iturbide, “tendrían que pasar muchas cosas para que el crecimiento de la pirámide sea compatible con el regreso del ascenso y descenso”.
El proceso de reestructuración ha culminado con la firma de una nueva Asociación Civil para la Liga MX, que incluye estatutos renovados. Estos nuevos lineamientos abordan cuestiones críticas como la multipropiedad y un estándar mínimo de inversión en la Primera División. Esta transformación es fundamental, ya que los costos operativos en la Primera División son significativamente más altos que en la Liga de Expansión, lo que dificulta la viabilidad de los clubes de menor categoría ascendiendo.
El ejecutivo también destacó el impacto financiero de esta nueva estructura, señalando que el control económico establecido con la Liga de Expansión es esencial para salvaguardar la sostenibilidad de la competencia. “Al dar un brinco tan abrupto, necesitas tener 9 categorías más, contratar 400 futbolistas, y el impacto en las finanzas siempre es significativo”, explicó.
A pesar de las preocupaciones de algunos presidentes de la Liga de Expansión, Iturbide aseguró que el objetivo no es eliminar esta categoría, sino fortalecerla. “La Expansión no va a desaparecer. Tendrá una inyección importante de recursos de parte de la Federación y de la Liga MX para armar una pirámide fuerte”, prometió. Este enfoque incluye el desarrollo de puentes entre las fuerzas básicas y las ligas superiores, contribuyendo así a la formación de futbolistas.
En un intento por abordar las inquietudes de los clubes afectados por la cancelación del ascenso y descenso, Iturbide invitó a los cinco clubes que expresaron su descontento a participar en la próxima reunión. La apertura a un diálogo constructivo refleja un compromiso con la inclusión y la búsqueda de soluciones a las dificultades presentes en el fútbol mexicano.
La reestructuración de la Liga MX se presenta como un paso audaz hacia el futuro del fútbol en México, con el objetivo de garantizar su desarrollo sostenible y competitivo a todos los niveles, en un panorama que exige adaptación y crecimiento constante.
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